CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de enero de 2026.— Prevenir las complicaciones de la diabetes es posible y empieza con acciones cotidianas. Así lo explicó el secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, al presentar recomendaciones enfocadas en la detección temprana y la prevención.
El funcionario señaló que es un mito pensar que un diagnóstico de diabetes conduce inevitablemente a daño renal, ceguera, amputaciones o hipertensión. Con atención oportuna y cambios preventivos, las personas pueden llevar una vida prácticamente normal y reducir entre 40 y 60 por ciento el riesgo de desarrollar diabetes mellitus.
Kershenobich explicó que la enfermedad se desarrolla a lo largo del tiempo y, en muchos casos, sin síntomas. Un nivel elevado de glucosa en ayuno —por ejemplo, 110 o 120— debe considerarse una señal de alerta para acudir a revisión médica. También mencionó el aumento del perímetro abdominal como un factor de riesgo relevante, aun sin cifras específicas.
Entre los elementos que incrementan la probabilidad de desarrollar diabetes destacó el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados y dietas altas en calorías, el estrés crónico, la falta de acciones preventivas y las alteraciones del sueño, tanto por dormir poco como por exceso. Estos factores pueden adelantar la aparición de la enfermedad entre cinco y diez años.
El secretario subrayó además la importancia de los antecedentes familiares. Tener un familiar directo con diabetes eleva el riesgo de dos a tres veces, y hasta de cuatro a seis veces cuando hay dos familiares con la enfermedad. En estos casos, recomendó reforzar la prevención desde el entorno familiar.
Sobre la diabetes gestacional, explicó que las mujeres que presentan elevación de glucosa durante el embarazo tienen entre siete y diez veces más riesgo de desarrollar diabetes posteriormente. Por ello, indicó que es fundamental repetir la prueba de glucosa entre seis y 12 semanas después del parto y mantener vigilancia anual durante los siguientes cinco años.
Guía práctica: qué hacer para prevenir la diabetes y sus complicaciones
De acuerdo con lo expuesto por la Secretaría de Salud, estas son las acciones clave de prevención:
- Realizarse pruebas de glucosa en ayuno, incluso sin síntomas.
- Dar seguimiento médico cuando los niveles de azúcar estén elevados.
- Evitar el aumento del perímetro abdominal.
- Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y dietas altas en calorías.
- Fomentar hábitos de alimentación saludable desde edades tempranas.
- Mantener actividad física regular.
- Cuidar el descanso, evitando tanto la falta como el exceso de sueño.
- Atender el estrés crónico.
- Reforzar la prevención en personas con antecedentes familiares.
- Dar seguimiento a la diabetes gestacional, con pruebas después del embarazo.
- Monitorear la glucosa una vez al año en mujeres con ese antecedente.
- Priorizar la prevención y la atención temprana en el primer nivel de atención.
El secretario concluyó que el enfoque debe centrarse en prevenir y detectar a tiempo, más que en atender complicaciones avanzadas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas y fortalecer la atención primaria en salud.






















