Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 10 de julio de 2026.— Chichén Itzá registró una disminución de 13.8% en la llegada de visitantes durante el primer semestre de 2026, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La reducción ocurre en un contexto marcado por el conflicto entre autoridades federales y comerciantes locales tras la entrada en operación del Centro de Atención a Visitantes (Catvi).
El Centro de Atención a Visitantes (Catvi), inaugurado a finales de marzo por el INAH, busca modernizar los accesos y regular el comercio informal dentro de la zona arqueológica. Sin embargo, el proyecto generó inconformidad entre cerca de 700 comerciantes ambulantes, quienes consideran que la nueva dinámica afecta su actividad económica. La situación derivó en protestas y en el cierre temporal del sitio durante casi una semana.
Aunque las autoridades informaron la reubicación del 60% de los comerciantes que aceptaron incorporarse a los programas oficiales, el desacuerdo continúa. Operadores turísticos y visitantes mantienen observaciones sobre el funcionamiento del nuevo esquema de acceso.

Disminución de visitantes
Los registros del INAH muestran un comportamiento variable durante los primeros seis meses de 2026. Enero inició con un incremento de 12.8% respecto al mismo mes de 2025; sin embargo, febrero registró una disminución de 27%.
En marzo, el equinoccio de primavera impulsó una recuperación temporal, mientras que abril y mayo reportaron caídas de 22.5% y 34.5%, respectivamente. En junio, la afluencia aumentó 17.3%; no obstante, el balance semestral permaneció por debajo del registrado un año antes.
Entre enero y junio de 2025, Chichén Itzá recibió un millón 141 mil 734 visitantes, mientras que en el mismo periodo de 2026 la cifra fue de 984 mil 119 personas, lo que representa 157 mil 615 visitantes menos, equivalente a una disminución de 13.8%.
Los datos reflejan una reducción en la afluencia durante el primer semestre del año, en paralelo con la implementación del nuevo modelo de acceso y las diferencias entre autoridades y comerciantes.
El antiguo parador turístico administrado por el Gobierno del Estado permanece sin operación, mientras prestadores de servicios y representantes del sector turístico mantienen la expectativa de que las autoridades federales y los comerciantes alcancen acuerdos que permitan dar estabilidad a la operación de uno de los principales destinos arqueológicos de México.






















