Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 27 de julio de 2026.- Frente al intenso debate público generado por la construcción del Complejo Turístico “Las Dunas”, en la comisaría de Chuburná, municipio de Progreso, el Gobierno de Yucatán advirtió que no habrá tolerancia para ningún tipo de depredación ambiental y exigirá un escrutinio riguroso por parte de las autoridades federales sobre el desarrollo del proyecto.
Con el propósito de garantizar que las obras no vulneren el ecosistema costero, el Ejecutivo estatal solicitó formalmente la intervención de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para supervisar el cumplimiento estricto de los permisos y autorizaciones emitidos en el ámbito federal.
¿Qué dice el dictámen?
Los dictámenes de Factibilidad Urbana Ambiental elaborados por las dependencias estatales establecen límites precisos para el desarrollo inmobiliario. De la superficie total del predio, más de la mitad permanecerá bajo protección, sin posibilidad de intervención humana.
Las restricciones contemplan la conservación obligatoria de 45 mil 728 metros cuadrados de humedal costero, así como 2 mil 880 metros cuadrados de Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), respetando los lineamientos establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT-2003, diseñada para proteger los ecosistemas de manglar y las especies que habitan en ellos.
El Gobierno estatal recordó que, de acuerdo con la legislación vigente, la evaluación del impacto ambiental en humedales, manglares y zonas concesionadas corresponde exclusivamente a las autoridades federales. No obstante, reiteró que mantendrá una vigilancia permanente para garantizar que el proyecto se desarrolle dentro del marco legal.
Como parte de este seguimiento, las autoridades estatales remitieron expedientes técnicos a la Semarnat y la Profepa, con el fin de fortalecer las labores de inspección y verificar en campo el cumplimiento de todas las condicionantes ambientales.
Finalmente, el Gobierno de Yucatán subrayó que la protección del patrimonio natural de la costa se mantiene como una prioridad, al considerar que el equilibrio de los manglares, humedales y dunas costeras resulta esencial para preservar la biodiversidad y sostener la actividad económica de miles de familias que dependen de la pesca, el turismo y los servicios vinculados al litoral yucateco.













