Por Staff
CANCÚN, QRoo., a 21 de agosto de 2026.- El aspirante de Morena a la candidatura por la gubernatura de Quintana Roo, Rafael Marín Mollinedo, tomó la decisión de separar de su equipo a Alejandro Enrique Arcos Romero, luego de que surgieran señalamientos sobre presuntos vínculos del militante con una estructura financiera relacionada con la llamada mafia rumana.
La determinación fue presentada como una medida de responsabilidad y transparencia, con la que Marín Mollinedo busca mantener su proyecto político al margen de cualquier situación que pueda generar cuestionamientos. El aspirante optó por marcar distancia una vez que los señalamientos cobraron relevancia pública.
Marín Mollinedo explicó que Arcos Romero había participado como voluntario en algunas actividades relacionadas con su búsqueda de la candidatura. “Él estaba ayudando en esta forma. Se acercó ahí y nos ayudaba, hasta ahí (…) yo no soy ni Ministerio Público ni para estarlo investigando”, señaló el exdirector de la Agencia Nacional de Aduanas de México.
Un proyecto con claridad
El aspirante morenista sostuvo que corresponde a las autoridades competentes investigar cualquier señalamiento relacionado con terceros y determinar, en su caso, si existe alguna conducta irregular. De esta manera, dejó claro que las actividades particulares de otras personas no representan una responsabilidad para su proyecto.
Los señalamientos contra Arcos Romero se han relacionado con investigaciones en las que también intervienen autoridades mexicanas y estadounidenses. De acuerdo con versiones periodísticas, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) habría ordenado el bloqueo de sus cuentas como parte de la denominada Operación Caribe. Por su parte, Morena informó que su Comisión Nacional de Honestidad y Justicia analizará el caso.
La relación entre Marín Mollinedo y Arcos Romero se remonta a la etapa en que el primero estuvo al frente de la ANAM. Arcos Romero es pareja de Araceli Hernández Perea, quien ocupó la Dirección de Recursos Materiales en esa dependencia. La relación continuó posteriormente con la participación de Arcos Romero en algunas actividades políticas.
Con su separación del equipo, Rafael Marín Mollinedo refrendó su apuesta por la transparencia y dejó la investigación de cualquier posible irregularidad en manos de las instituciones correspondientes. Cabe señalar que los señalamientos contra Arcos Romero no constituyen una sentencia penal, por lo que cualquier responsabilidad deberá ser determinada conforme al debido proceso y por las autoridades competentes.






















