DEL RIO, Texas, a 24 de julio de 2026.- Un gran jurado federal en Texas acusó formalmente a 11 personas por su presunta participación en una red de tráfico de migrantes que, según las autoridades estadounidenses, provocó la muerte de siete personas, entre ellas un adolescente de 14 años, quienes fueron encontrados dentro de un contenedor de carga ferroviario en mayo pasado.
El anuncio fue realizado por la Fiscalía Federal para el Distrito Oeste de Texas, que informó que la investigación fue desarrollada por la Homeland Security Task Force (HSTF), un grupo interinstitucional enfocado en combatir organizaciones dedicadas al tráfico y la trata de personas.
De acuerdo con la acusación, la organización habría operado al menos desde abril de 2023 hasta mayo de 2026 utilizando trenes de carga para trasladar a migrantes que previamente cruzaban de manera irregular desde México hacia Estados Unidos. Las autoridades sostienen que cada persona pagaba entre mil 500 y 10 mil dólares a traficantes establecidos en Honduras, México, Estados Unidos y otros países.
El recorrido terminó en tragedia
La investigación señala que, alrededor del 9 de mayo, siete migrantes fueron trasladados desde Ciudad Acuña hacia la zona de Del Rio. Posteriormente, presuntos traficantes rompieron con cizallas el candado de un contenedor Conex colocado sobre un vagón detenido, introdujeron a las siete personas y cerraron la puerta desde el exterior.
Según la acusación, el contenedor carecía de ventilación y sistema de enfriamiento, mientras que la temperatura exterior oscilaba entre los 31 y 33 grados Celsius. Una vez iniciado el recorrido ferroviario hacia San Antonio, los ocupantes quedaron completamente encerrados.
Al llegar a esa ciudad, los traficantes presuntamente abrieron el contenedor, encontraron a las víctimas en condiciones críticas y abandonaron el lugar. Uno de los fallecidos fue dejado cerca de las vías, mientras que el resto permaneció dentro del contenedor, que posteriormente continuó su trayecto hasta Laredo.
Fue el 10 de mayo cuando un trabajador del patio ferroviario de Union Pacific en Laredo observó una pierna sobresaliendo del contenedor y alertó a las autoridades. En su interior localizaron seis cuerpos sin vida. Horas después, agentes encontraron a la séptima víctima cerca de las vías en San Antonio.
Las autoridades identificaron a cuatro víctimas de nacionalidad mexicana y tres hondureñas. La investigación también reveló que al menos uno de los migrantes logró enviar un mensaje a un familiar pidiendo ayuda antes de morir.
Los 11 acusados enfrentan cargos por conspiración para transportar migrantes con resultado de muerte y por facilitar ese transporte. Si son declarados culpables, podrían recibir cadena perpetua. La Fiscalía precisó que la acusación constituye únicamente una imputación y que todos los señalados se presumen inocentes hasta que un tribunal determine su responsabilidad.






















