Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 07 de septiembre de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a mantener la coordinación entre México y Estados Unidos para proteger al lobo mexicano, luego de que el gobierno de Donald Trump emitiera una orden ejecutiva que contempla medidas para que los ganaderos puedan enfrentar la depredación de sus animales por lobos.
Sheinbaum subrayó que el lobo mexicano es una especie transfronteriza, por lo que su conservación requiere acciones conjuntas entre ambos países. Señaló que México cuenta con mecanismos de protección para la especie y consideró necesario mantener los esfuerzos binacionales para evitar que su recuperación se vea afectada.
La postura de la mandataria llega después de que Trump firmara el pasado 4 de septiembre una orden ejecutiva para apoyar a los rancheros estadounidenses, en medio de una caída del hato ganadero de ese país y del incremento en los precios de la carne. Entre las medidas contempla acciones para combatir la depredación causada por lobos grises y lobos mexicanos.
El documento presidencial estadounidense establece que, dentro de los próximos 90 días, las autoridades deberán evaluar las políticas que afectan a los rancheros. También plantea que, si el Departamento del Interior determina que se cumplieron los criterios de recuperación previstos en la legislación, se promueva que los estados retiren al lobo gris y al lobo mexicano de sus listas estatales de especies protegidas y modifiquen las reglas para facilitar acciones letales contra estos animales cuando sean considerados una amenaza para el ganado.
México apuesta por la protección
Para México, la decisión tiene especial relevancia debido a que el Programa Binacional México-Estados Unidos para la recuperación del lobo mexicano lleva décadas trabajando en reproducción, reintroducción y monitoreo de la especie. Durante 2026, México retomó la liberación de ejemplares en vida silvestre y estableció un nuevo sitio de reintroducción en Durango, después de alrededor de medio siglo de ausencia de la especie en esa zona.
La recuperación, sin embargo, todavía enfrenta desafíos. De acuerdo con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, al cierre de 2024 se contabilizaron al menos 286 lobos mexicanos en estado silvestre en Arizona y Nuevo México, cifra que representó un incremento de 11 por ciento respecto al año anterior.
La presidenta planteó así que la conservación de la especie debe mantenerse como un esfuerzo compartido entre ambos países. El reto ahora será conciliar la protección de una especie en riesgo con las demandas del sector ganadero estadounidense, en una relación bilateral donde el lobo mexicano vuelve a convertirse en un punto de coordinación entre México y Estados Unidos.






















