Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, 12 de febrero de 2026.– El centro de Mérida se convirtió en la carpa más grande del mundo con el desfile infantil del primer día de la función del “Circo Carnaval”, en la edición 2026, que con la actuación de sus artistas se llenó de risas y aplausos.
El espectáculo estuvo completo con payasos, magos, domadores, entre otros artistas infantiles surgidos de las aulas de los diferentes centros de educación preescolar.
La celebración de las fiestas carnestolendas abrió el telón para mostrar todo el talento, gracia y habilidades en los pasos de baile de los pequeños que portaban coloridos trajes, surgidos de la creatividad de las maestras.
El silbatazo de salida del desfile inició en la calle 63, con 34 comparsas que inundaron el pavimento con una energía contagiosa, avanzando triunfantes hacia el emblemático parque de Santa Lucía.
La “Carpa de la Fantasía” cobró vida
La realeza infantil y juvenil encabezó el contingente con elegancia y sonrisas inagotables, saludaron al público que desde horas antes acudió a ocupar sus lugares para tener la mejor vista de los artistas.
Arlequines saltarines, payasos que arrancaban carcajadas, acróbatas desafiando la gravedad y bastoneras con una precisión impecable, cautivaron la atención de los asistentes, que con aplausos tras de cada acto demostraron la admiración de cada ejecución.
En este circo la creatividad se abrió sin límites, desde bebés caracterizados como pequeños leones y maestros de ceremonia con gran porte, hasta triciclos convertidos en auténticas carrozas de dulce pasearon por las calles principales de la ciudad.
Los “lomitos” se roban el espectáculo
Uno de los momentos más virales y comentados por los asistentes fue la participación de los reyes canino, que con sus atuendos circenses, estos integrantes de cuatro patas demostraron que, en Mérida, el Carnaval es una fiesta de inclusión total, despertando ovaciones a su paso.

Durante poco más de una hora, la algarabía fue el único idioma permitido en Circo Carnaval, que llegó cargado de una producción visual sin precedentes y un espíritu de unión familiar, manteniendo la tradición de los meridanos en esta magna tradición.






















