Por Staff
WASHINGTON, EU., a 18 de septiembre de 2026.— La administración de Donald Trump modificó la interpretación de una de las principales disposiciones de la Ley de Especies en Peligro de Extinción de Estados Unidos, de manera que la muerte o lesión accidental de animales protegidos ya no sería considerada una infracción cuando no exista una intención específica de dañarlos.
La nueva interpretación está contenida en un memorando fechado el 14 de septiembre y firmado por Brian Nesvik, director del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos. El Departamento del Interior confirmó la autenticidad del documento, que fue distribuido a las oficinas regionales de la agencia.
El cambio se centra en el concepto de “take”, utilizado por la legislación para referirse, entre otras conductas, a perseguir, capturar, herir o matar ejemplares protegidos. Bajo la nueva directiva, para que determinadas acciones sean consideradas ilegales tendría que existir una conducta dirigida intencionalmente contra uno o varios animales específicos.
Esto plantea
El memorando plantea ejemplos concretos: una embarcación que golpee accidentalmente a una ballena no estaría incurriendo en una infracción si su rumbo no tenía como propósito impactarla. De manera similar, talar un árbol donde se encuentren murciélagos protegidos no constituiría un “take” si el objetivo de la actividad no era matarlos o capturarlos.
La medida podría tener efectos sobre actividades como pesca comercial, tala, construcción, minería y perforación, debido a que algunas muertes de especies protegidas ocurren de manera incidental durante actividades económicas. Hasta ahora, la legislación había permitido mecanismos como permisos para determinadas afectaciones accidentales, acompañados de medidas de mitigación.
El cambio ocurre después de que en julio la administración eliminara la definición regulatoria de “harm” (daño) de la misma ley, una modificación que entró en vigor el 14 de septiembre. La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO) confirmó que la nueva regla retiró esa definición de las regulaciones federales.
Organizaciones ambientalistas y especialistas jurídicos han cuestionado la nueva interpretación y advierten que podría reducir las herramientas para proteger especies amenazadas. El gobierno, por su parte, sostiene que la Ley de Especies en Peligro de Extinción continúa prohibiendo conductas como cazar, herir, matar, capturar o perseguir intencionalmente a ejemplares protegidos.






















