LA GUAIRA, Ven., 2 de julio de 2026.- La cooperación internacional hizo posible uno de los rescates más extraordinarios tras los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela. Después de más de 72 horas de trabajo continuo, especialistas de Chile, Estados Unidos, Portugal, México, Costa Rica, Venezuela y El Salvador lograron rescatar con vida a Hernán Alberto Gil Flores, de 44 años, quien permaneció atrapado durante más de siete días bajo los escombros del centro comercial Galerías Playa Grande.
La operación reunió a rescatistas con experiencia en búsqueda y rescate urbano de siete naciones, quienes coordinaron sus conocimientos y equipos para enfrentar una estructura gravemente dañada por los sismos. Durante más de 100 horas trabajaron sin interrupción entre réplicas, lluvias y derrumbes, mientras excavaban un nuevo acceso que permitiera llegar hasta el sobreviviente sin provocar un colapso adicional.
Tecnología, estrategia y trabajo en equipo
El éxito del rescate fue resultado de una coordinación milimétrica entre los equipos internacionales. Los especialistas estabilizaron la estructura, utilizaron cámaras telescópicas para mantener contacto con Hernán y le suministraron agua y nutrientes líquidos a través de un estrecho conducto mientras avanzaban las labores de excavación. Cada decisión fue tomada para proteger tanto al sobreviviente como a los rescatistas que trabajaban dentro de una zona de alto riesgo.
Cuando finalmente fue extraído entre aplausos y muestras de emoción, Hernán Alberto Gil Flores fue trasladado en camilla y con oxígeno a una ambulancia para recibir atención médica especializada. Imágenes del operativo muestran a brigadistas de distintos países celebrando juntos el desenlace de una misión considerada prácticamente imposible por las condiciones del inmueble y el tiempo transcurrido desde el colapso.
La tragedia continúa… la búsqueda no se detiene
El rescate ocurrió en medio de una emergencia que ha dejado más de 2 mil 200 personas fallecidas y más de 11 mil heridas, además de miles de personas afectadas por el colapso de viviendas e infraestructura tras los terremotos registrados el 24 de junio. Aunque las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de los días, las brigadas nacionales e internacionales mantienen las labores de búsqueda en las zonas más devastadas.
La historia de Hernán se ha convertido en un símbolo de solidaridad internacional y esperanza. Más allá del rescate de una sola persona, la operación demostró que la colaboración entre países puede marcar la diferencia en las peores tragedias, al reunir experiencia, tecnología y recursos con un mismo propósito: salvar vidas. Para Venezuela, el operativo representa uno de los momentos más emotivos desde que inició la emergencia sísmica.






















