CIUDAD DE MÉXICO, a 14 de abril de 2026.– Autoridades federales y representantes de la industria de la masa y la tortilla coincidieron en descartar un aumento al precio de este alimento básico, al señalar que no existen condiciones técnicas ni económicas que justifiquen un encarecimiento en el corto plazo.
El posicionamiento se da luego de la circulación de versiones sobre un posible incremento en el costo del kilogramo de tortilla, lo que generó incertidumbre entre consumidores. Ante ello, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) aclararon que no hay alzas en el precio del maíz ni en la harina que respalden un ajuste.
De manera paralela, organizaciones del sector productivo respaldaron esta postura y llamaron a evitar la difusión de información no verificada que pueda afectar tanto a las familias como a la cadena productiva.
La Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) sostuvo que un aumento desmedido en el precio de la tortilla “no tiene justificación técnica ni económica”, al precisar que, incluso en escenarios de ajustes en la harina, el impacto sería mínimo en el precio final al consumidor.
Llamado a evitar incrementos injustificados
En este contexto, la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) también desmintió versiones sobre incrementos inminentes y afirmó que estos señalamientos no corresponden a la realidad del mercado ni al cumplimiento del Acuerdo Nacional Maíz–Tortilla.
El organismo reiteró su compromiso de mantener una producción responsable y una distribución eficiente que permita sostener precios estables, en beneficio de la economía familiar. Además, hizo un llamado a los medios y a la ciudadanía a verificar la información antes de difundirla, con el fin de evitar rumores que generen incertidumbre.
Por su parte, el Gobierno de México indicó que el acuerdo vigente con la industria contempla mecanismos para garantizar el abasto, facilitar el acceso a insumos a menor costo y promover condiciones que contribuyan a mantener o incluso reducir el precio del producto conforme lo permita el mercado.
Asimismo, Profeco mantiene un monitoreo permanente en cientos de tortillerías del país para vigilar el comportamiento de precios y asegurar que se respeten las condiciones de venta al público, incluyendo la entrega de kilos completos.
En conjunto, autoridades y productores coincidieron en que el objetivo es proteger el poder adquisitivo de las familias y evitar incrementos sin sustento, al tiempo que se fortalece la cadena productiva del maíz y la tortilla como uno de los pilares de la alimentación en México.













