JUÁREZ, NL., a 11 de septiembre de 2026.— Vanelly Zavala Hernández pasó de organizar tandas en redes sociales a protagonizar una historia con pagos atrasados, una esquela falsa y una inesperada “vuelta a la vida”. Participantes de sus grupos la acusan de no entregar dinero y productos por un monto que, según sus propias estimaciones, se acerca al millón de pesos.
Conocida como “Tandas Vane”, la mujer reunió a numerosas personas mediante plataformas digitales para formar grupos de ahorro. Cada integrante debía realizar aportaciones semanales y esperar su turno para recibir efectivo, celulares, pantallas, cámaras, electrodomésticos u otros artículos. El sistema ganó popularidad gracias a las recomendaciones y a la confianza de las participantes.
La situación cambió cuando algunas clientas aseguraron que cumplieron con sus depósitos, pero no recibieron lo acordado. Los mensajes sin contestar y los atrasos desataron una ola de publicaciones que pronto salió de los grupos privados y convirtió el caso en tema viral.

Una despedida que nadie confirmó
En medio de los reclamos apareció una noticia inesperada: Vanelly supuestamente había muerto. Varias esquelas con su fotografía anunciaron que falleció el 8 de septiembre y señalaron que sus restos serían velados en Capillas Funerarias La Fe. Presuntas afectadas atribuyeron la difusión a familiares o personas cercanas, pero esta versión no tiene confirmación oficial.
La trama perdió solemnidad cuando la funeraria negó que el servicio se realizara en sus instalaciones. La empresa informó que no conocía a la familia, rechazó cualquier relación con el supuesto velorio y se deslindó de las publicaciones. En cuestión de horas, la esquela dejó de provocar condolencias y comenzó a generar más preguntas sobre el dinero.
La organizadora reaparece
Vanelly Zavala volvió a las redes sociales y aseguró que ella no fingió su muerte ni creó los avisos funerarios. Según su versión, algunas clientas elaboraron la imagen como una broma de mal gusto. También rechazó que deba un millón de pesos y sostuvo que ya contactó a varias participantes para regularizar las entregas pendientes.
Por ahora, la supuesta estafa de “Tandas Vane” permanece en el terreno de las acusaciones digitales. No hay confirmación pública de una denuncia ante la Fiscalía de Nuevo León, tampoco una cifra oficial del dinero reclamado ni pruebas de que Vanelly o sus familiares elaboraran las esquelas. La organizadora ya aclaró que sigue viva; ahora las participantes esperan que sus ahorros también reaparezcan.























