Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 23 de julio de 2026.— Dzityá, Chablekal, Xmatkuil, Yaxnic, Dzoyaxché y Dzibilchaltún se perfilan como los principales escenarios de la oferta de turismo comunitario sostenible en Mérida, impulsados por iniciativas autóctonas que abarcan desde la cocina ancestral y la industria textil hasta el avistamiento de aves y el cuidado de abejas meliponas.
A través del programa Mérida Comunitaria, siete emprendimientos locales recibieron el respaldo logístico necesario para consolidarse como unidades productivas rentables, las cuales serán incorporadas al catálogo de atractivos turísticos de la capital yucateca.
El secretario técnico de la Unidad de Turismo del Ayuntamiento de Mérida, Armando Casares Espinosa, resaltó que esta estrategia municipal representa un importante impulso para acercar el turismo a las comunidades, al convertir los saberes tradicionales de los pueblos originarios en experiencias de alto valor para visitantes nacionales e internacionales. Además, destacó que el modelo permite que las propias familias administren la atención a los turistas y conserven los beneficios económicos generados por su actividad.
Nuevas propuestas
Entre los proyectos respaldados en esta etapa, precisó, destaca el colectivo Nuestras Raíces Vivas, en Dzityá, integrado por 19 artesanos que renovaron su infraestructura para dignificar sus talleres y recibir grupos de visitantes.
En esa misma comunidad, añadió, la agrupación Comida del Pueblo, conformada por 10 cocineras tradicionales, modernizó sus áreas de preparación y equipamiento gastronómico con el propósito de profesionalizar las experiencias culinarias que ofrecen a los turistas.
Armando Casares explicó que el objetivo principal del programa es brindar capacitación, acompañamiento técnico e insumos de trabajo para que las iniciativas crezcan de manera sólida y se incorporen a los circuitos comerciales de la región con certificaciones de calidad. Con estas incorporaciones, la red municipal suma ya 17 proyectos fortalecidos de manera integral.
“Apoyar directamente estas iniciativas de base permite preservar la herencia cultural mientras se distribuye el desarrollo de forma equilibrada en las comisarías”, subrayó el funcionario.
Asimismo, señaló que proyectos integrales como la experiencia de senderismo Camino del Mayab, desarrollada en etapas anteriores del programa, ya se vinculan con estrategias federales de inversión, con el objetivo de conectar a un mayor número de comunidades con el mercado turístico formal.























