Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 29 de julio de 2026.— El Barrio Mágico de San Sebastián se declaró listo para poner en marcha, del 3 al 16 de agosto, una de las festividades más tradicionales de Mérida: la dedicada a la Virgen de la Asunción, un acontecimiento que este año adquiere un matiz histórico al realizarse por primera vez bajo el sello de Patrimonio Cultural Intangible, blindando así la música, los sabores y la identidad que definen al corazón de la ciudad.
La Virgen de la Asunción de San Sebastián, considerada la Madre de Mérida, protagoniza una de las manifestaciones religiosas, culturales y comunitarias de mayor arraigo en todo Yucatán.
El arranque de los festejos está programado para el 3 de agosto con la tradicional Bajada de la Virgen y la Magna Vaquería, evento que dará el banderazo de salida a dos semanas consecutivas de actividades religiosas, culturales y gremiales.
El diputado local Daniel González Quintal, conocido popularmente como “El Turco”, invitó a la ciudadanía a sumarse a una celebración que fortalece el tejido social y la identidad yucateca.

Durante la presentación, el legislador recordó que el Congreso del Estado impulsó el reconocimiento de las fiestas patronales como Patrimonio Cultural Intangible, con el propósito de salvaguardar la música, la gastronomía y las raíces que distinguen a la región.
Las fiestas más tradicionales
La edición de este año tendrá un significado especial al conmemorar importantes aniversarios para la comunidad. El Gremio del Sindicato de Matarifes celebrará 100 años de trayectoria, mientras que el Gremio Juventud Católica de San Sebastián conmemorará 70 años de devoción y servicio.
Para el legislador, la festividad mantiene un profundo vínculo personal por haber crecido en este barrio y por el legado de su padre, Ángel Guimer González Herrera, quien fue uno de los fundadores de la Juventud Católica, junto con destacados vecinos de la zona.
Con las instalaciones y la logística listas, la comunidad de San Sebastián se declara preparada para recibir a visitantes locales, nacionales y extranjeros, consolidándose una vez más como el epicentro de la historia, la fe y la cultura meridana.






















