Ciudad de México, a 13 de febrero de 2026.- La palabra therian dejó de ser un término de nicho en internet para convertirse en un tema de debate público. En las últimas semanas, personas que aseguran identificarse emocional o psicológicamente con animales han ganado visibilidad en redes sociales y en espacios públicos, generando una ola de reacciones encontradas.
Mientras algunos defienden esta expresión como una forma de identidad personal, otros la miran con preocupación tras la difusión de incidentes que van desde agresiones denunciadas en la vía pública hasta casos de personas que acudieron a veterinarias solicitando atención médica como si fueran animales, episodios que colocaron al fenómeno en el centro de la controversia social y mediática.
En redes sociales, como TikTok, Instagram o Facebook las personas afines a esta identidad suelen expresarse con videos donde imitan movimientos de un perro, gato o zorro, entre otros, usan máscaras, portan colas y en algunas ocasiones hablan de su experiencia personal.
¿Por qué se está hablando de ellos ahora?
El tema escaló en las últimas semanas por una combinación de factores:
- Viralidad en TikTok e Instagram, donde la estética (máscaras, “cuadrupedia”, accesorios) y los testimonios multiplicaron el alcance.
- Mayor visibilidad en espacios públicos, especialmente en ciudades argentinas, lo que detonó debates sobre convivencia, salud mental, identidad y límites.
Incidentes reportados que fueron amplificados por medios y redes, convirtiendo un fenómeno de nicho en conversación masiva.
¿Por qué el fenómeno es tan controversial?
La controversia no gira solo alrededor de “cómo se visten”, sino de tres frentes principales:
- Confusión y estigmas: muchas personas lo reducen a “disfraz” o “moda”, mientras que quienes se identifican como therian lo describen como una vivencia interna (no necesariamente performativa).
- Convivencia en espacios públicos: cuando la expresión se vuelve muy llamativa en parques, plazas o eventos, surge el choque con normas sociales y preocupaciones de seguridad.
Casos que encendieron la conversación
Denuncia por mordida a una adolescente: En Argentina, Cadena 3 reportó la denuncia de una madre que afirmó que su hija de 14 años fue mordida en el tobillo por un joven que se identificaba como “therian”, en una plaza céntrica.
Incidente con la banda Morat : Los medios TN e Infobae narraron un momento tenso cuando una joven identificada en redes como “therian” corrió hacia un integrante del grupo y el equipo de seguridad intervino para evitar una agresión.
Otro disparador de la polémica fueron episodios donde personas se presentaron en clínicas veterinarias solicitando atención “como si fueran animales”, TN informó que, según el testimonio de Verónica Veglia (presidenta del Colegio de Veterinarios de San Luis), dos adultos acudieron a una veterinaria y uno —disfrazado de perro— pidió ser atendido por un supuesto caso de “moquillo”, una enfermedad viral asociada principalmente a caninos.
Aunque el fenómeno se discute muchas veces en clave de burla o alarma, las coberturas más recientes coinciden en que no existe un solo perfil: hay quienes lo viven como identidad, quienes lo muestran como estética o performance, y quienes se suman por tendencia.
La controversia crece cuando aparecen conductas de riesgo o agresión (mordidas, persecuciones, irrupciones), porque esos casos tienden a dominar la narrativa y a eclipsar al resto.






















