Por Yoisi Moguel
PROGRESO, Yuc, a 27 de julio de 2026.— La falta de precauciones en alta mar cobró una vida en las costas yucatecas, reavivando las alertas sobre el cumplimiento estricto de las normas de seguridad en embarcaciones de recreo que navegan frente al puerto de Progreso.
Una visitante de 28 años sufrió heridas de extrema gravedad al ser alcanzada por la propela del barco recreativo denominado “El Negrillo”.
Los primeros reportes indican que la víctima ingresó al agua mientras la nave aún mantenía en marcha sus sistemas de propulsión, provocando que la fuerza del motor la arrastrara hacia las aspas.
El impacto le ocasionó la amputación del brazo derecho y múltiples traumatismos en el cuerpo.
Pese a los esfuerzos de los acompañantes y los cuerpos de emergencia por brindarle auxilio inmediato para trasladarla a un hospital de alta especialidad en la ciudad de Mérida, el personal médico confirmó su fallecimiento al momento de ingresar a las instalaciones a causa de la severa pérdida de sangre y la gravedad de las lesiones.
Elementos de la Fiscalía General del Estado de Yucatán, en conjunto con la Capitanía de Puerto de Progreso, abrieron una carpeta de investigación para determinar las causas exactas del percance y deslindar responsabilidades legales tanto del capitán de la embarcación como de los tripulantes.
Entre las líneas de investigación resalta la valoración del estado de los ocupantes, dado que los informes preliminares señalan una presunta ingesta de bebidas alcohólicas previa al accidente.
Este hecho pone nuevamente bajo el reflector las regulaciones contempladas en la Ley de Navegación y Comercio Marítimos de México, la cual estipula protocolos estrictos para el turismo náutico.
Entre estas medidas destacan la prohibición de operar naves bajo los efectos del alcohol, la obligación del patrón de apagar por completo los motores antes de que cualquier persona se sumerja al mar y el uso permanente de chalecos salvavidas, reglas clave orientadas a prevenir fatalidades en las zonas playeras del estado.













