WASHINGTON, a 15 de julio de 2026.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este miércoles la continuidad de los retenes y controles de tráfico realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pese a la creciente controversia generada por la muerte de migrantes durante operativos recientes y a la suspensión temporal de esa práctica anunciada un día antes por el propio gobierno estadounidense.
A través de un extenso mensaje publicado en Truth Social, el mandatario afirmó que los agentes del ICE realizan “un gran trabajo” y sostuvo que los controles vehiculares constituyen una de las herramientas “más importantes y efectivas” para combatir tanto la migración irregular como la delincuencia.
Trump aseguró, sin presentar datos específicos en su publicación, que los índices delictivos han disminuido de manera importante durante su administración y responsabilizó a la política migratoria del expresidente Joe Biden de permitir el ingreso de millones de personas sin controles suficientes.
El mandatario pidió a los agentes actuar con criterio, pero dejó claro que no respalda eliminar los retenes. “No podemos renunciar a una de las herramientas más importantes y efectivas de ICE para combatir el crimen: los controles de tráfico”, escribió, al tiempo que acusó a la oposición demócrata de buscar debilitar la estrategia migratoria de su gobierno.
Suspensión temporal abrió un nuevo debate
Las declaraciones del presidente llegan apenas un día después de que funcionarios federales ordenaran suspender de manera temporal la mayoría de los retenes vehiculares del ICE, tras una serie de incidentes fatales ocurridos durante operativos migratorios. La medida contemplaba excepciones para órdenes de captura por delitos y acciones coordinadas con otras corporaciones, mientras se revisaban los protocolos de actuación de los agentes.
La decisión fue adoptada luego de que un agente del ICE abatiera al ciudadano colombiano durante un operativo de vigilancia. Días antes, otro agente disparó contra el mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante una intervención en Houston, Texas.
En ambos casos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que los agentes utilizaron sus armas al considerar que existía un riesgo derivado del intento de huida de los conductores con sus vehículos. Sin embargo, las investigaciones continúan abiertas y los hechos han generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza y la ausencia de cámaras corporales entre los agentes involucrados.
Las muertes provocaron protestas en distintos estados, además de reacciones de organizaciones defensoras de migrantes y de autoridades internacionales. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó la muerte de su connacional como un “asesinato” y exigió una investigación exhaustiva, mientras que el gobierno estadounidense mantiene abiertas indagatorias internas sobre ambos casos.
Como parte de este contexto, el Gobierno de México informó apenas este martes que ya suman 17 ciudadanos mexicanos fallecidos durante operativos migratorios o mientras permanecían bajo custodia de autoridades estadounidenses desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. La administración mexicana anunció que impulsará acciones legales en Estados Unidos para buscar el esclarecimiento de estos casos y exigir responsabilidades.






















