TOKIO, Jap., a 6 de agosto de 2026.—Parece sacada de una película futurista, pero ya funciona en fábricas, construcciones y espacios públicos de Japón. La empresa Trusco Nakayama lanzó la Do Hiemon Box, una cabina de acero inoxidable creada para enfriar rápidamente a las personas y evitar que los efectos de las altas temperaturas se conviertan en una emergencia.
Aire frío directo al cuerpo
El usuario entra, cierra la puerta transparente y se sienta en una banca mientras recibe corrientes de aire dirigidas hacia la cabeza, el cuello, los hombros y la espalda. La máquina mantiene su interior cerca de los 15 grados centígrados, pero expulsa aire a una temperatura mínima de 5 grados, lo que permite disipar rápidamente parte del calor acumulado en el cuerpo.
La cabina funciona con una conexión eléctrica de 100 voltios, no requiere trabajos especiales para instalarse y tiene ruedas para moverla hasta las zonas donde sea necesaria. Además, cuenta con tres niveles de enfriamiento y un sistema que se apaga automáticamente después de 20 minutos para impedir que permanezca encendida y evitar una exposición excesiva al frío.
El “refri humano” no es barato
Cada Do Hiemon Box cuesta 1.5 millones de yenes antes de impuestos, alrededor de 9 mil 500 dólares, y pesa 293 kilogramos. A pesar del precio, Trusco ha vendido cerca de 200 unidades a plantas industriales, obras, universidades, campos de golf y centros recreativos. Su función no consiste en servir como sala de descanso, sino como un punto temporal de enfriamiento frente al riesgo de afectaciones por calor.
¿Podría llegar a México?
Por ahora, Trusco no ha anunciado la venta oficial de la Do Hiemon Box en México, aunque el país aparece dentro de su red internacional de distribución. Esto abre la posibilidad de que la cabina llegue mediante un proveedor autorizado o importación, siempre que cumpla los requisitos eléctricos y regulatorios nacionales. Ante las elevadas temperaturas que cada año afectan a la Península de Yucatán y otras regiones mexicanas, el llamado “refrigerador humano” podría despertar interés entre empresas y organizadores de eventos.






















