Tras el incendio devastador en el complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito Tai Po de Hong Kong en el que 151 personas perdieron la vida y decenas siguen desaparecidas, autoridades informaron la detención de 13 personas (12 hombres y una mujer, de entre 40 y 77 años) por presunto homicidio involuntario.
La investigación realizada por la Policía de Hong Kong y la Comisión Independiente contra la Corrupción apunta a personas relacionadas con las empresas contratistas, consultoras de ingeniería estructural y subcontratistas responsables de la renovación de la fachada del complejo.
Las autoridades informaron que la malla protectora utilizada en los andamios de bambú incumplía con las normas de resistencia al fuego, además de que se sospecha el uso de paneles de espuma inflamable en las fachadas, lo que se presume pudo acelerar la propagación del incendio ya considerado como el más mortífero registrado en Hong Kong desde 1980.
Eric Chan, secretario jefe de Administración de Hong Kong, informó que siete de las 20 las muestras que la policía recabó de puntos distintos del edificio no cumplían con los estándares antiincendios.
El siniestro (clasificado como alarma nivel cinco, el grado más alto en Hong Kong) que inició el miércoles 26 de noviembre por la tarde y pudo ser extinguido hasta el viernes 28 de noviembre por la mañana, consumió siete de las ocho torres del complejo residencial, cada una de 31 pisos de altura, en las que se estima vivían 4,600 personas.
Este devastador incendio ha generado una oleada de protestas ciudadanas y demandas de justicia.






















