CARACAS, Ven., 6 de julio de 2026.- Los terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio provocaron daños materiales estimados en 37 mil millones de dólares, de acuerdo con una primera evaluación realizada por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), Oficina Regional para las Américas y el Caribe. El organismo precisó que el cálculo contempla únicamente las afectaciones directas en viviendas e infraestructura y podría incrementarse conforme avance la evaluación de los daños.
Infraestructura sufrió daños millonarios
El informe señala que 24 mil millones de dólares corresponden a daños en edificaciones, entre ellas viviendas, hospitales, escuelas, edificios públicos, comercios e instalaciones industriales. La ONU indicó que este rubro concentra la mayor parte de las pérdidas económicas derivadas del desastre, al afectar miles de inmuebles en las zonas alcanzadas por los movimientos telúricos.
En el apartado de infraestructura, las pérdidas ascienden a 13 mil millones de dólares. El sector de telecomunicaciones encabeza la lista con daños estimados en 5 mil millones de dólares, seguido por la infraestructura energética y la red carretera. La evaluación también considera afectaciones en sistemas de agua potable, saneamiento, puertos, aeropuertos y otras obras esenciales para el funcionamiento del país.
La cifra podría aumentar
La UNDRR aclaró que el monto estimado no incluye las pérdidas ocasionadas por la suspensión de servicios públicos y actividades económicas, ni los costos asociados a la respuesta de emergencia, las interrupciones en las cadenas de suministro o los trabajos de reconstrucción. Debido a ello, el impacto económico final de los terremotos será superior a la cifra preliminar presentada.
El organismo internacional explicó que la evaluación se elaboró con base en modelos técnicos y análisis de la infraestructura expuesta al evento sísmico, por lo que será actualizada conforme se obtenga información de campo. Los resultados ofrecen una primera dimensión del desafío que enfrentará Venezuela para recuperar viviendas, servicios e infraestructura estratégica, un proceso que demandará recursos adicionales durante los próximos años.






















