Por Staff
Ciudad de México, a 26 de enero de 2026.- Después de más de 15 años sin registros, el pelícano blanco americano volvió a posarse en el Lago de Texcoco, una de las zonas que durante décadas fue símbolo de degradación ambiental. El reciente avistamiento de más de 40 ejemplares marca un hito para la región y es considerado un indicador positivo del proceso de restauración ecológica en el área.
Especialistas y observadores de aves señalaron que la presencia de esta especie migratoria refleja una mejora en las condiciones del ecosistema, particularmente en la calidad del agua, la disponibilidad de alimento y la recuperación de humedales. El pelícano blanco americano, una especie sensible a la alteración de su hábitat, suele regresar únicamente a zonas donde encuentra condiciones adecuadas para alimentarse y descansar durante sus rutas migratorias.
El Lago de Texcoco forma parte de un corredor natural clave para aves migratorias que se desplazan entre Canadá, Estados Unidos y México. Su reaparición no solo tiene valor ambiental, sino también simbólico, al representar un cambio de rumbo para una zona históricamente afectada por proyectos fallidos y deterioro ecológico.
Organizaciones ambientales destacan que este regreso refuerza la importancia de mantener y ampliar los esfuerzos de conservación, ya que la recuperación del lago podría convertirlo nuevamente en un refugio para diversas especies de aves acuáticas y en un espacio estratégico para la biodiversidad del Valle de México.






















