Por Staff
MÉRIDA, Yucatán, a 06 de agosto de 2026.– Con una renovación enfocada en fortalecer la actividad comercial y mejorar la experiencia de compradores y visitantes, el Mercado Lucas de Gálvez, uno de los principales centros de abasto de Mérida, inició una nueva etapa tras una intervención que incluyó mejoras en infraestructura, movilidad, imagen urbana y la incorporación de nuevos espacios destinados a emprendedores y consumidores.
El proyecto busca incrementar la competitividad del histórico mercado frente a otros formatos de comercio, mediante la recuperación de áreas peatonales, el ordenamiento del espacio público y la creación de zonas de convivencia que permitan atraer a un mayor número de clientes, tanto locales como turistas. Entre las acciones destaca la liberación de banquetas en la zona conocida como “La Pepita”, donde fueron retirados 45 puestos que ocupaban la vía pública, además de la construcción de más de 200 metros cuadrados de espacios para peatones.

La remodelación también incorpora elementos orientados a mejorar la permanencia de los visitantes, como mobiliario urbano, áreas de descanso, nuevas zonas con sombra, jardineras con especies nativas y un letrero monumental de Mérida, además de dos murales realizados por el artista yucateco Rodrigo Leal “Loyal”, que buscan reforzar la identidad del mercado como atractivo turístico dentro del Centro Histórico.
Quieren atraer a una nueva generación de clientes
Uno de los cambios más relevantes es la habilitación de La Placita como un espacio multifuncional. Además de albergar una exposición fotográfica sobre la historia del mercado, ahora cuenta con un área de coworking equipada con internet de alta velocidad, estaciones de trabajo y espacios climatizados, dirigida a estudiantes, profesionistas y emprendedores. La intención es ampliar el perfil de usuarios que visitan el inmueble y generar una mayor dinámica económica en la zona.

El mercado, con 138 años de historia, también busca posicionarse como un punto de referencia para el consumo de alimentos frescos, productos locales y gastronomía tradicional. Los establecimientos del área renovada cuentan con mejores condiciones de operación y servicios orientados a ofrecer una experiencia más cómoda para los consumidores, en un contexto donde los mercados públicos enfrentan el reto de competir con supermercados, tiendas de conveniencia y plataformas de comercio digital.
La intervención fue posible mediante una colaboración entre el Ayuntamiento de Mérida y la iniciativa privada, con la participación de empresas como Novo Nordisk y Gehl, mientras que UNICEF respaldó el enfoque urbano del proyecto al considerar que prioriza aspectos relacionados con la movilidad, el orden, la accesibilidad y el bienestar comunitario. Para comerciantes y especialistas en desarrollo urbano, el desafío ahora será que la renovación se traduzca en un aumento sostenido de visitantes, mayores ventas y una revitalización económica del corazón comercial del Centro Histórico.























