MÉRIDA, Yuc., a 7 de julio de 2026.- Yucatán trabaja para obtener el reconocimiento oficial como estado libre de paludismo, luego de acumular más de 20 años sin casos originados dentro de su territorio. Para alcanzar esta meta, las autoridades mantienen vigilancia sanitaria en distintas zonas de la entidad.
Previenen el regreso de la transmisión
La Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) concentra sus esfuerzos en detectar de forma oportuna posibles casos procedentes de otros lugares, con el propósito de impedir que la enfermedad vuelva a transmitirse localmente. También aplica medidas para controlar al mosquito Anopheles, responsable de propagar el padecimiento.
Puertos, bajo monitoreo sanitario
La atención se centra en la costa durante la temporada de captura de pulpo maya, periodo en el cual pescadores de diversas regiones llegan a comunidades y puertos yucatecos. Brigadas especializadas visitan las áreas con mayor riesgo para localizar posibles casos y obtener muestras.
Los equipos de salud ya acudieron a la Ría de Guadalupe, Chelem, el Puerto de Abrigo de Chuburná, el Muelle de Chicxulub y Yucalpetén, en el municipio de Progreso. El programa continuará esta semana en Sisal, Dzilam de Bravo y Celestún.

Síntomas y diagnóstico del paludismo
La malaria o paludismo surge por parásitos del género Plasmodium, que llegan al organismo a través de la picadura de mosquitos infectados. La enfermedad puede causar fiebre intensa, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza, además de complicaciones graves que representan un riesgo para la vida.
La dependencia estatal precisó que los estudios de sangre permiten confirmar el diagnóstico y que las unidades públicas proporcionan el tratamiento sin costo. Como prevención, recomendó utilizar repelente, ropa de manga larga y mosquiteros, así como limpiar patios y espacios cercanos a cuerpos de agua.
Yucatán deberá presentar evidencia que respalde el control de la enfermedad y la ausencia de transmisión local. La certificación permitirá reconocer formalmente el resultado alcanzado durante más de dos décadas, además de las medidas que buscan impedir nuevos contagios autóctonos.






















