Por: Yoisi Moguel.
MÉRIDA, Yuc. a 13 de febrero de 2026.– Imagina un ejército de millones de mosquitos diseñados en un laboratorio no para picarte, sino para salvarte, esto se logra con ciencia y es la realidad que ha convertido a Yucatán en el referente nacional de innovación en salud pública.
En el marco del 2026, declarado el Año de la Salud en la entidad, el gobernador Joaquín Díaz Mena y el secretario de Salud Federal, David Kershenobich, realizaron una visita estratégica a la “biofábrica” de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), para supervisar la exitosa estrategia Aedes-Wolbachia, conocida popularmente como el proyecto del “Mosquito Bueno”.

¿En qué consiste?
Los investigadores expusieron que, la clave está en una bacteria llamada Wolbachia, cuando los mosquitos la portan, pierden su “superpoder” de transmitir virus como el Dengue, Zika y Chikungunya y al liberar a estos ejemplares de forma controlada, se aparean con la población local y, generación tras generación, el virus se queda sin transporte.
En Mérida actualmente se registran 11 mil 200 hectáreas bajo la protección de este escudo biológico, 22 mil viviendas intervenidas con éxito, 654 mil 400 huevos de mosquito producidos semanalmente en el laboratorio de la UADY y 44% de reducción en casos de dengue comparado con el año anterior.
Alcance del modelo yucateco
El gobernador Joaquín Díaz Mena resaltó que esta es una muestra clara de que la ciencia sirve a la salud pública, ya que el impacto ha sido tan contundente que el Gobierno de México ya planea exportar este modelo yucateco a estados como Campeche, Nayarit y Sonora.
Por su parte, el secretario Kershenobich subrayó que México está haciendo una contribución de nivel mundial, no solo se trata de fumigar, sino de entender la genética y la ecología para proteger a la población de forma natural y sostenible.
Un 2026 histórico para la salud
La meta técnica de alcanzar el 60% de presencia de Wolbachia en la población de mosquitos en menos de un año. Los investigadores expusieron que cada semana se siembran más de 6 mil 500 cápsulas de huevos de mosquito en puntos estratégicos como parte de una logística de precisión quirúrgica para que las familias puedan dormir más tranquilos.
La batalla contra el dengue ya no solo se libra con insecticida y repelente; ahora se gana en los laboratorios de la UADY, donde la innovación yucateca está demostrando que, a veces, el mejor aliado contra un insecto es otro insecto.






















