Por Cristell Lozada
SISAL, Yuc., 16 de julio de 2026.– Las playas de Sisal, uno de los principales sitios de anidación de la tortuga carey en Yucatán, enfrentan una problemática relacionada con el desarrollo inmobiliario y comercial, situación que, de acuerdo con habitantes del puerto, pone en riesgo el equilibrio ecológico de la zona y la supervivencia de esta especie catalogada en peligro crítico de extinción.
Llaman a proteger la temporada de anidación
Cada año, entre abril y octubre, cientos de hembras de tortuga carey llegan a las playas de Sisal para depositar sus huevos en las dunas costeras. Ante esta situación, pobladores solicitaron la intervención de las autoridades ambientales para atender la problemática que enfrenta esta especie durante la temporada de anidación.
A través de redes sociales, habitantes señalaron que la expansión de desarrollos inmobiliarios y comerciales sin planeación amenaza el hábitat de las tortugas marinas. Indicaron que recientemente se registraron casos de decenas de crías que nacieron atrapadas bajo estructuras de madera instaladas por establecimientos playeros que, según denunciaron, operan sin las autorizaciones correspondientes en materia de impacto ambiental.
Asimismo, explicaron que la instalación de palapas, camastros y clubes de playa sobre la primera línea de costa invade el área donde las tortugas depositan sus huevos y compacta la arena, lo que dificulta la excavación de los nidos y afecta el proceso natural de anidación.
La iluminación representa un riesgo
Los pobladores advirtieron que la contaminación lumínica generada por estos establecimientos desorienta a las crías al momento de salir del nido, ya que, en lugar de dirigirse hacia el reflejo natural del mar, avanzan hacia las luces de los comercios, lo que reduce sus posibilidades de supervivencia.
Además, recordaron que Sisal cuenta con el nombramiento de Pueblo Mágico y se promueve como un destino de ecoturismo, por lo que consideraron necesario reforzar el cumplimiento de las normas federales de conservación. Destacaron que la duna costera protege a la playa de la erosión y constituye un ecosistema esencial para la reproducción de la tortuga carey. Finalmente, señalaron que la comunidad y colectivos ambientales mantienen el llamado a las autoridades para regular y retirar las estructuras que invaden esta zona de anidación.






















