Por Staff
Morelia, Mich., 29 de enero de 2026. — Lobita, la perrita que durante más de ocho años habitó las instalaciones del Hospital Infantil de Morelia “Eva Sámano de López Mateos”, incluso antes de que este entrara en operación, podrá seguir viviendo ahí como siempre lo ha hecho, luego de que una jueza federal frenara su desalojo.
La historia se conoció hace días cuando médicos y trabajadores del nosocomio denunciaron que la directiva había ordenado retirar a la perrita por cuestiones administrativas, pese a que su avanzada edad —y su vínculo con el personal y pacientes— la convirtió en un símbolo de compañía emocional dentro del hospital.
Ante el riesgo de que Lobita fuera expulsada —lo que para ella significaría enfrentar la vida en la calle a su edad, que se estima sea de 10 años— la abogada Fany Rodríguez promovió un juicio de amparo indirecto contra la decisión de las autoridades de salud y la dirección del hospital.
La Juez Cuarto de Distrito consideró que la orden de desalojo carecía de fundamento y, con sensibilidad hacia el bienestar animal, concedió la suspensión de plano, es decir, ordenó que Lobita no puede ser removida, maltratada, capturada ni sacrificada.
Además, la resolución vincula al Ayuntamiento de Morelia para que garantice la protección y trato ético de la perrita, y se instruye a las autoridades para que se abstengan de cualquier acto que pueda ponerla en peligro.
Para quienes han visto a Lobita caminar entre pacientes, familias y médicos durante años, esta decisión representa no sólo un triunfo legal, sino una victoria para la protección animal en México y un recordatorio del nuevo enfoque constitucional que reconoce a los animales como seres sintientes merecedores de cuidado y respeto.






















