Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 03 de febrero de 2026.- El reciclaje de plásticos en México entra en una nueva etapa. La Asociación de Recicladores de Plástico (APR) anunció la ampliación de sus operaciones en el país y en América Latina, una decisión que busca fortalecer la colaboración con la industria regional y acelerar la transición hacia un modelo de economía circular más eficiente y funcional.
México ha logrado avances relevantes en la recolección de PET, sin embargo, el debate se ha desplazado hacia un punto clave: no todo lo que se recolecta puede reciclarse fácilmente. El diseño de envases, la compatibilidad de los materiales con los sistemas de reciclaje y la falta de mercados consolidados para la resina posconsumo (PCR) siguen siendo obstáculos que limitan el verdadero aprovechamiento de los residuos plásticos.
Ante este escenario, Steve Alexander, director ejecutivo y presidente de APR, explicó que el reforzamiento de la presencia del organismo en la región tiene como objetivo acompañar técnicamente a la industria, compartir mejores prácticas y alinear el diseño de los plásticos con los criterios de reciclabilidad desde su origen.
APR es considerada a nivel global como un referente en evaluación técnica de envases plásticos. Sus herramientas permiten identificar materiales problemáticos, reducir la contaminación de flujos reciclables y optimizar procesos, lo que se traduce en mayor eficiencia operativa y menores costos a lo largo de la cadena, desde fabricantes hasta recicladores.
Para Alexander, el punto de partida es claro: la clave viene desde el diseño, ya que define el destino final del envase. Al respecto, Martha Ricardi, directora de Estrategia para Latinoamérica de APR, advirtió que el sector debe cambiar de enfoque y dejar de priorizar únicamente la estética o la exhibición comercial. “Diseñar para el reciclaje ya no es opcional”, afirmó.
Ricardi reconoció los avances en materia de políticas públicas, pero subrayó que estas solo tendrán impacto real si cuentan con el compromiso de la industria y los consumidores para incrementar el uso de resinas recicladas y fortalecer la demanda de PCR.
Con su expansión en México y Latinoamérica, APR apuesta por generar confianza técnica, validación independiente y certidumbre de mercado, elementos clave para que el reciclaje de plásticos deje de ser un reto pendiente y se convierta en un motor ambiental, económico y social para la región.






















