CIUDAD DE MÉXICO, a 6 de febrero de 2026.- El sarampión mantiene transmisión activa en México y continúa representando un riesgo para la población no vacunada, en especial para niñas y niños pequeños.
De acuerdo con el Informe diario del brote de sarampión en México, con corte al 5 de febrero de 2026, el país acumula 8,459 casos confirmados desde el inicio del brote en 2025, con 46 nuevos contagios registrados en las últimas 24 horas, lo que confirma que la circulación del virus no ha sido contenida.
El reporte oficial de la Secretaría de Salud detalla que el brote se ha extendido a los 32 estados y al menos 300 municipios, y que durante lo que va de 2026 se han confirmado 2,027 casos, mientras que en 2025 se documentaron 6,432. A nivel nacional, el sarampión ha dejado 27 defunciones asociadas durante el periodo 2025–2026.
El impacto de la enfermedad es mayor entre la población infantil. Las niñas y niños de 1 a 4 años concentran el mayor número de casos, mientras que los menores de un año registran la tasa de incidencia más alta, lo que los coloca como el grupo de mayor riesgo ante una enfermedad altamente contagiosa pero prevenible mediante vacunación.
Al referirse al incremento de casos, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que próximamente la Secretaría de Salud dará a conocer un plan más amplio para atender este padecimiento, como parte de la estrategia federal para contener la propagación del virus en el país.
No obstante, la mandataria subrayó que la medida más importante en este momento es la vacunación, especialmente entre la población vulnerable.
Recalcó que hay biológicos disponibles y llamó a madres, padres y cuidadores a llevar a las niñas y niños a los centros de salud para completar sus esquemas.
Las autoridades sanitarias advierten que el sarampión puede derivar en complicaciones graves como neumonía, encefalitis y hospitalización, sobre todo en personas no vacunadas.
Por ello, recomiendan verificar cartillas de vacunación, acudir de inmediato a valoración médica ante fiebre y erupciones cutáneas, evitar la automedicación y mantenerse informados únicamente a través de fuentes oficiales.
El Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica mantiene el monitoreo permanente del brote, mientras se refuerzan las acciones preventivas para reducir riesgos y proteger a la población infantil en todo el país.






















