Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 29 de abril de 2026.- Chichén Itzá reforzó sus medidas de seguridad con la instalación de arcos detectores y escáneres de alta sensibilidad, como parte de una estrategia para proteger a visitantes y preservar el patrimonio arqueológico de uno de los sitios más emblemáticos de la civilización maya.
Nuevos filtros de acceso
Los nuevos filtros fueron colocados en el Centro de Atención a Visitantes y en el parador de Cultur, donde las revisiones ahora combinan tecnología, personal especializado y coordinación directa con la Guardia Nacional.
El esquema incluye arcos detectores instalados estratégicamente, dispositivos manuales para inspecciones no invasivas y revisiones de mochilas, con el objetivo de detectar objetos prohibidos sin afectar el flujo de turistas.
Estrategia nacional del INAH
La modernización forma parte de una estrategia de estandarización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que también contempla fortalecer la seguridad en zonas arqueológicas como Tulum, Palenque y Monte Albán.
El sitio cuenta con 54 elementos de seguridad especializados y sistemas de comunicación de reacción inmediata, lo que permite atender cualquier situación de riesgo en menor tiempo y reforzar la vigilancia dentro del recinto.
Protección de monumentos
El operativo también contempla vigilancia permanente sobre estructuras icónicas como El Castillo de Kukulcán, con el fin de evitar ascensos no autorizados y proteger tanto la integridad del patrimonio como la seguridad de los visitantes.
Las medidas se extienden a la supervisión vehicular en zonas cercanas al sitio arqueológico, para mantener un control más estricto de los accesos y consolidar a Chichén Itzá como uno de los espacios turísticos y culturales más vigilados de Yucatán.






















