CIUDAD DE MÉXICO, 29 de julio de 2026.- La capacidad de México para detectar, ubicar y evaluar los sismos avanza con el fortalecimiento de la Red Sísmica Mexicana. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó que se encuentran en construcción 58 nuevas estaciones de monitoreo, un proyecto que busca ofrecer información más precisa sobre los movimientos telúricos y proporcionar a las autoridades herramientas para responder con mayor rapidez ante una emergencia.
De acuerdo con la Coordinación de Ingeniería Sismológica del Instituto de Ingeniería (II), encabezada por Leonardo Ramírez Guzmán, la expansión contempla 38 estaciones operadas por el Servicio Sismológico Nacional (SSN), del Instituto de Geofísica, y 20 más a cargo de la Unidad de Instrumentación Sísmica del Instituto de Ingeniería.
El especialista explicó que el principal objetivo es reducir la incertidumbre en la estimación de la magnitud y localización de los sismos, además de generar mapas de intensidad que permitan conocer con mayor precisión qué zonas registraron los movimientos más fuertes y dónde podrían existir afectaciones en viviendas o infraestructura.
Cobertura en zonas con menor instrumentación
La nueva etapa de la Red Sísmica Mexicana reforzará especialmente regiones que históricamente han contado con menor cobertura, como el norte del país. Entre las áreas donde se instalarán nuevas estaciones se encuentran la península de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y la ciudad de Tijuana.
Ramírez Guzmán señaló que existe la percepción equivocada de que en esas entidades prácticamente no ocurren sismos, cuando en realidad sí registran actividad sísmica y requieren una vigilancia más amplia.
Al mismo tiempo, el proyecto reorganiza la distribución de estaciones en el centro y sureste del país. Guerrero continúa siendo la entidad con mayor número de equipos de monitoreo, con 34 estaciones, seguida por Oaxaca, donde además se construyen dos adicionales, y Michoacán.
En la Ciudad de México, la infraestructura de monitoreo también mantiene un alto nivel de cobertura. Entre el Instituto de Ingeniería y el Servicio Sismológico Nacional operan alrededor de un centenar de estaciones, lo que coloca a la capital mexicana entre las ciudades mejor instrumentadas del mundo, comparable con Tokio y Los Ángeles.
Información clave para atender emergencias
La UNAM destacó que la información generada por esta red se comparte en tiempo real con el Servicio Sismológico Nacional, el Instituto de Ingeniería y el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), utilizando fibra óptica, enlaces de radio y la Red UNAM, con el propósito de mantener la transmisión de datos incluso si alguno de los sistemas presenta fallas durante un sismo.
Como parte del proyecto también se desarrolla una plataforma pública que permitirá consultar mapas de intensidad pocos minutos después de un movimiento telúrico. Estos mapas mostrarán, mediante una escala de colores, las zonas donde el suelo registró mayores aceleraciones y servirán como apoyo para la toma de decisiones de la Coordinación Nacional de Protección Civil y otras dependencias, incluida la Comisión Nacional del Agua cuando exista riesgo para infraestructura hidráulica.
La plataforma ya cuenta con una primera versión disponible para consulta gratuita y, según la UNAM, su funcionamiento fue validado tras el sismo de magnitud 6.5 ocurrido en Guerrero el pasado 2 de enero, al coincidir con los daños observados en campo.
El Instituto de Ingeniería informó que ya concluyó la construcción de ocho de las 20 estaciones que le corresponden en esta fase del proyecto y prevé finalizar las restantes durante este año, con recursos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y el acompañamiento técnico del CENAPRED.






















