Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 11 de mayo de 2026.- La modernización del aparato fiscal en Yucatán dejó de ser una gestión de escritorio para convertirse en una estrategia de alta eficiencia, impulsada por nuevas tecnologías, digitalización de trámites e inteligencia artificial.
Trámites más accesibles
De acuerdo con Mario Can Marín, director de la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán (AAFY), el objetivo central es derribar las barreras que durante años hicieron de los trámites estatales un proceso burocrático y poco accesible para la ciudadanía.
La apuesta por un gobierno digital permite ahora que el cumplimiento de obligaciones fiscales pueda realizarse desde cualquier dispositivo electrónico, con opciones de pago mediante tarjetas bancarias y referencias liquidables en una amplia red de tiendas de conveniencia.
Recaudación crece 17%
Este salto tecnológico ha tenido un impacto directo en las finanzas públicas del estado. Durante el primer trimestre del año, Yucatán reportó un crecimiento del 17 por ciento en la recaudación de impuestos propios, respecto al mismo periodo del ciclo anterior.
La tendencia, según la AAFY, se consolidó de manera positiva al cierre del primer cuatrimestre, como resultado de una fórmula que combina facilidad administrativa, dinamismo económico, llegada de inversiones y solidez del sector empresarial local.
Inteligencia artificial en el fisco
Uno de los pilares más innovadores de esta gestión es la implementación de inteligencia artificial para el análisis de datos. Mediante alianzas estratégicas con organismos como el SAT y el IMSS, la AAFY ha cruzado información para detectar contribuyentes potenciales que antes permanecían fuera del radar oficial.
Con estas herramientas, Yucatán avanza hacia un modelo de autogestión fiscal, en el que el contacto físico con oficinas recaudadoras sea cada vez menos necesario, al tiempo que se amplía la base tributaria y se fortalece la transparencia en el uso de los recursos públicos.




















