Por Staff
WASHINGTON, EU., a 20 de mayo de 2026.- En un mensaje difundido completamente en español, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que la administración del presidente Donald Trump busca construir una nueva relación con Cuba basada en el respaldo directo a la población y no al gobierno de la isla.
Durante su intervención, Rubio responsabilizó a la dirigencia cubana por la crisis que enfrenta el país, marcada por apagones constantes, escasez de alimentos y dificultades económicas. Según afirmó, el problema no radica únicamente en las sanciones de Estados Unidos, sino en la concentración de recursos por parte de las élites militares y políticas cubanas.
El funcionario hizo énfasis en el conglomerado empresarial GAESA, controlado por las Fuerzas Armadas cubanas, al que acusó de manejar la mayor parte de la economía nacional y beneficiarse mientras la población enfrenta carencias.
Rubio también reiteró la oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, incluyendo alimentos y medicamentos, bajo la condición de que dichos recursos sean distribuidos por organizaciones independientes y no por estructuras vinculadas al gobierno cubano.
El mensaje coincidió con el aniversario de la independencia cubana y con versiones sobre posibles nuevas acciones legales de Washington contra figuras históricas del régimen cubano, incluido el expresidente Raúl Castro.
La reacción desde Cuba no se hizo esperar. Autoridades y medios oficiales rechazaron las declaraciones de Rubio y acusaron al gobierno estadounidense de intensificar la presión económica sobre la isla mediante sanciones y restricciones comerciales.
El mensaje de Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y una de las figuras más influyentes de la política exterior estadounidense hacia América Latina, ocurre en un momento de alta tensión diplomática y creciente deterioro económico en Cuba.






















