WASHINGTON D.C., a 26 de mayo de 2026.— La próxima gran historia sobre el regreso del ser humano a la Luna podría no ser escrita por astronautas o científicos. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) lanzó una convocatoria dirigida a cineastas, documentalistas, músicos, poetas, narradores y creadores interesados en transformar futuras misiones espaciales en proyectos capaces de llegar a nuevas audiencias.
La agencia estadounidense abrió un proceso para seleccionar hasta 10 colaboradores mediante acuerdos especiales bajo la Ley Espacial. Sin embargo, hay una condición importante, los participantes no recibirán un pago ni financiamiento directo por parte de la NASA. Cada creador o equipo deberá cubrir sus propios gastos y demostrar cómo planea financiar y distribuir su proyecto, mientras que la agencia brindará acceso a materiales, entrevistas y experiencias relacionadas con sus programas.
Entre los programas incluidos en esta primera convocatoria destaca el programa Artemis, responsable del regreso humano a la Luna. También aparecen proyectos relacionados con una futura base lunar, nuevas investigaciones aeronáuticas y la misión Space Reactor-1 Freedom, una iniciativa de propulsión nuclear espacial que busca transportar la carga Skyfall hacia Marte en 2028.
Arte y exploración espacial
La propuesta no está limitada a productores audiovisuales tradicionales. La NASA abrió la puerta a perfiles poco habituales en programas científicos, incluyendo poetas, artistas visuales y compositores.
De acuerdo con la convocatoria actualizada, las propuestas relacionadas con música, poesía y artes creativas serán evaluadas principalmente por su impacto narrativo y capacidad para conectar con el público, más que por elementos técnicos.
Uno de los puntos que podría generar interés fuera de Estados Unidos es que la convocatoria sí permite presencia internacional, aunque con condiciones. La NASA informó que las propuestas podrán incluir participantes extranjeros, siempre que formen parte minoritaria de equipos encabezados por una entidad estadounidense responsable del acuerdo oficial con la agencia.
Además, algunos proyectos podrían enfrentar restricciones por normas de seguridad y regulaciones relacionadas con tecnologías sensibles o controles de exportación.
La agencia también aclaró que el acceso a instalaciones no será ilimitado. Las visitas estarán sujetas a condiciones operativas y de seguridad, por lo que podrían consistir únicamente en entrevistas programadas, recorridos guiados y periodos controlados de observación.
La fecha límite para enviar propuestas fue ampliada recientemente y ahora permanecerá abierta hasta el próximo 30 de junio.





















