MÉRIDA, Yuc., a 31 de mayo de 2026.— Después de varios días de incertidumbre y afectaciones al flujo turístico en uno de los principales atractivos del país, la Zona Arqueológica de Chichén Itzá reabrirá sus puertas a partir de este lunes 1 de junio, tras los acuerdos alcanzados entre autoridades y artesanos que realizan actividades comerciales en el sitio.
La decisión fue anunciada de manera conjunta por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Gobierno de Yucatán y el Ayuntamiento de Tinum, quienes informaron que el diálogo sostenido con las y los comerciantes permitió destrabar el conflicto y avanzar hacia un nuevo esquema de operación.
De acuerdo con el comunicado oficial, la reapertura forma parte de una estrategia integral orientada al ordenamiento de la actividad turística y comercial dentro de la zona arqueológica, considerada Patrimonio Mundial y uno de los destinos más visitados de México.
Nuevo esquema de acceso
Como parte de los acuerdos establecidos, las autoridades informaron que el ingreso de visitantes se realizará exclusivamente a través del Centro de Atención a Visitantes (Catvi), desde donde se canalizará el acceso al sitio arqueológico.
El objetivo de esta medida es fortalecer la organización de los flujos turísticos, mejorar la experiencia de quienes visitan Chichén Itzá y generar condiciones más adecuadas para el desarrollo de las actividades económicas de las comunidades vinculadas al complejo arqueológico.
Las autoridades señalaron que el sitio operará en su horario habitual a partir de este lunes, por lo que turistas nacionales y extranjeros podrán retomar sus recorridos de manera normal.
Buscan turismo ordenado y sustentable
El INAH y el Gobierno del Estado reiteraron que los acuerdos alcanzados buscan equilibrar la conservación del patrimonio cultural con el bienestar económico de las familias que dependen de la actividad turística en la región.
Asimismo, destacaron que el proceso de ordenamiento pretende fortalecer un modelo turístico sustentable, incluyente y con beneficios para las comunidades locales, al tiempo que se garantiza la protección de uno de los principales símbolos culturales de México.
Con la reapertura de Chichén Itzá se espera la normalización de la actividad turística en la zona oriental de Yucatán, especialmente en un periodo de alta afluencia de visitantes nacionales e internacionales.













