WASHINGTON, EU, a 11 de junio de 2026.- Los meteorólogos estadounidenses encendieron las alertas este jueves tras confirmar oficialmente la formación de El Niño, un fenómeno climático capaz de alterar los patrones meteorológicos en gran parte del planeta.
La NOAA informó que las aguas del Pacífico tropical continúan calentándose y que las condiciones actuales apuntan a un fortalecimiento progresivo durante el segundo semestre de 2026.
Las proyecciones son especialmente relevantes porque los expertos calculan una probabilidad de 63 por ciento de que el evento alcance la categoría de “muy fuerte”, algo que ocurre cuando la temperatura superficial del mar supera los 2 grados Celsius por encima de los niveles habituales.
Un fenómeno con impacto global
Aunque cada episodio es distinto, El Niño suele estar relacionado con eventos extremos como lluvias intensas, inundaciones, sequías prolongadas y cambios en la actividad de ciclones tropicales.
La NOAA señaló que durante los inviernos influenciados por El Niño es común observar más tormentas en el sur de Estados Unidos, mientras que algunas regiones del norte experimentan temperaturas superiores a las normales.
Además, el calentamiento oceánico puede alterar ecosistemas marinos completos, modificar las rutas migratorias de peces y favorecer la aparición de floraciones de algas nocivas.
“Cada fenómeno de El Niño es diferente; cada uno es único y deja su propia huella en nuestro clima”, señaló Ken Graham, director del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos.
Los especialistas esperan que la intensidad máxima del fenómeno se registre entre finales de 2026 e inicios de 2027, por lo que continuarán actualizando sus pronósticos conforme avance la temporada.






















