Por Yoisi Moguel
Tizimín, Yuc., a 17 de junio de 2026.- Imagina estar en plena clase de matemáticas o español, voltear hacia la ventana y encontrarte cara a cara con un habitante de la selva maya.
Esto que parece el guion de una película de aventuras es la realidad diaria de los niños de la comisaría de Xpanhatoro, en Tizimín, quienes tienen a la compañera de clases más viral y entrañable de las redes: una mona araña bautizada cariñosamente como “Mónica”.
Este tierno ejemplar se ha convertido en la sensación de la comunidad escolar al presentarse casi todos los días en los árboles que rodean la escuela primaria local.
Lejos de asustarse, los alumnos rompen la rutina con una sonrisa de oreja a oreja, pausando por unos momentos sus libretas para observar las acrobacias de su visitante distinguida.
El fenómeno de “Mónica” va más allá de la simple anécdota, y los docentes de la primaria han sabido aprovechar este maravilloso regalo de la naturaleza, transformando el patio de la escuela en un aula viva.
Cada visita de la mona araña se convierte en la oportunidad perfecta para enseñar a los más pequeños sobre educación ambiental, el respeto a la fauna silvestre y la urgencia de proteger los hábitats naturales.
Los habitantes de Xpanhatoro aseguran que el animalito se ha ganado el corazón de todo el pueblo gracias a su temperamento pacífico y a la increíble confianza que demuestra al acercarse a la zona escolar.
“Mónica” no busca comida procesada ni domesticación; simplemente coexiste, recordándoles a todos la enorme biodiversidad que aún late en la región.
En una época donde el crecimiento urbano suele desplazar a los animales, esta mona araña se ha transformado en el símbolo perfecto de una convivencia armoniosa.
Xpanhatoro le está demostrando al mundo que los animales silvestres pueden ser admirados, respetados y protegidos en su propio entorno, donde merecen seguir viviendo en total libertad.













