Por Staff
CALAKMUL, Camp., a 22 de junio de 2026.- Oculta durante más de mil años bajo la espesa vegetación de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, una antigua ciudad maya volvió a ver la luz gracias a una expedición encabezada por el arqueólogo Ivan Šprajc, quien bautizó el sitio como Minanbé, expresión maya que significa “no hay camino”.
El descubrimiento marca un nuevo capítulo en el estudio de las Tierras Bajas Mayas Centrales, región que durante el periodo Clásico Tardío albergó a millones de habitantes y una compleja red de asentamientos urbanos conectados por rutas comerciales y agrícolas.
La exploración fue posible gracias al uso de tecnología LiDAR, que permitió detectar bajo la selva indicios de una ciudad de aproximadamente 15 hectáreas. Posteriormente, arqueólogos y habitantes de la comunidad de Constitución abrieron brecha entre la vegetación para confirmar la existencia del asentamiento.
Una vez en el lugar, los especialistas encontraron un núcleo urbano integrado por plazas ceremoniales, edificios de carácter palaciego y religioso, terrazas habitacionales y sistemas hidráulicos que evidencian una sofisticada planeación urbana.

¿Qué es lo que encontraron?
Entre los hallazgos más relevantes destaca un templo piramidal de más de 13 metros de altura y una serie de estelas con inscripciones jeroglíficas, algunas de ellas en notable estado de conservación pese al paso de los siglos.
Los investigadores subrayan que Minanbé representa un caso excepcional debido a que no presenta señales de saqueo arqueológico, situación poco común en la región. Este hecho permitirá obtener información inédita sobre la organización política, económica y ceremonial de la antigua ciudad.
Para los especialistas, el descubrimiento no solo amplía el mapa de la civilización maya, sino que abre nuevas interrogantes sobre los procesos de abandono y transformación que marcaron el ocaso de las grandes urbes de la región.













