Por Yoisi Moguel
TINUM, Yuc, a 22 de mayo de 2026.- La economía de la comisaría de Pisté se detuvo con el conflicto en la zona arqueológica de Chichén Itzá, a consecuencia de la falta de turistas.
El bloqueo en los accesos a la zona arqueológica de Chichén Itzá, la comunidad fronteriza al sitio maya reportó un escenario desolador, hoteles completamente vacíos, restaurantes sin comensales y comercios que operan con cero ingresos.
El.problema entre comerciantes de Chichén Itza paralizó por completo la dinámica del patrimonio arqueológico más visitado de México.

La crisis escaló luego de que cerca de 300 inconformes, pertenecientes a dos agrupaciones de artesanos y vendedores, tomaran los accesos a los paradores turísticos.
El motivo de la protesta es el rechazo al plan de reubicación hacia el nuevo parador comercial construido por el Ejército Mexicano.
Lo que comenzó como una manifestación de brazos caídos mutó rápidamente en un bloqueo total con barricadas de piedra, madera y ramas, interrumpiendo el flujo de los más de 6 mil 500 turistas que arriban diariamente a la antigua ciudad maya.

La tensión no solo es económica, sino también de seguridad patrimonial. Mientras las agencias de viajes, transportistas y operadoras turísticas de la península intentan recalcular las millonarias pérdidas de la jornada, el impacto más severo lo resisten los micro y pequeños empresarios de Pisté.
Para un pueblo que vive exclusivamente del turismo de paso y las pernoctas de Chichén Itzá, cuatro días con ocupación hotelera en cero representan un golpe fulminante a la economía familiar, sin que hasta el momento se vislumbre una mesa de diálogo efectiva que logre destrabar el conflicto.













