Ciudad de México, a 11 de febrero de 2026.- El Senado de la República aprobó la entrada a territorio nacional de 19 integrantes del equipo SEAL 2 de la Marina de Guerra de Estados Unidos, con el objetivo de realizar adiestramiento especializado con personal de la Armada de México, de acuerdo con el dictamen avalado en el Pleno.
Según la solicitud revisada por la Cámara alta, los elementos estadounidenses participarán en un programa de capacitación para mejorar capacidades de fuerzas de operaciones especiales y fortalecer la compatibilidad operativa con la Unidad Naval de Operaciones Especiales de la Secretaría de Marina, en instalaciones de adiestramiento ubicadas en Campeche.
Entrenamiento
La agenda contempla que el entrenamiento se realice en el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina (San Luis Carpizo) y en el Sector Naval de Ciudad del Carmen, con llegada programada el 15 de febrero y cierre del periodo hasta el 16 de abril, según los reportes legislativos y de prensa.
La aprobación se dio con amplia mayoría, pero Gerardo Fernández Noroña (Morena) se abstuvo y fijó una posición crítica: sostuvo que, en el contexto de acciones de Washington en la región y sus exigencias a México, no debería permitirse la entrada de fuerzas armadas de Estados Unidos “ni para plantar arbolitos”, al considerar inoportuno el mensaje político.
El Hércules C-130
El dictamen establece que los militares arribarán en una aeronave Hércules C-130, punto que cobró relevancia política porque se trata del mismo tipo de avión mencionado en la discusión pública reciente sobre vuelos militares estadounidenses en México.
La votación reactivó el debate por el antecedente de un avión militar tipo Hércules que aterrizó en Toluca en semanas recientes sin que existiera —según registros y la controversia pública— una autorización explícita del Senado, lo que legisladores de oposición señalaron como un tema de control constitucional y transparencia.






















