CIUDAD DE MÉXICO, a 21 de abril de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvo una conversación con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, en la que ambos gobiernos abordaron temas clave como el comercio, la inversión y la cooperación ambiental, así como la posible exportación de petróleo mexicano hacia el país asiático.
De acuerdo con lo expuesto, Japón enfrenta actualmente presiones energéticas derivadas de la escasez de petróleo, vinculada al cierre del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el suministro global de crudo. En este contexto, el gobierno japonés ha solicitado a Petróleos Mexicanos (Pemex) evaluar la posibilidad de exportar crudo, particularmente del excedente que no se procesa en las refinerías nacionales.
La mandataria señaló que este tipo de envíos no sería nuevo, ya que México ha exportado crudo en otras ocasiones bajo esquemas similares. No obstante, el planteamiento actual busca fortalecer el intercambio energético en medio de un entorno internacional complejo.
Cooperación ambiental y atracción de inversiones
Durante el diálogo, también se destacó la colaboración histórica entre ambos países en materia ambiental, particularmente a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón, que ha participado en proyectos en México desde la década de 1990. Entre estos, se mencionó el financiamiento de infraestructura vinculada a la reforestación en la capital del país y acciones relacionadas con el saneamiento de ríos y el combate a la contaminación atmosférica.
La presidenta planteó la posibilidad de ampliar esta cooperación hacia nuevas áreas ambientales, en línea con las prioridades actuales del gobierno mexicano.
En paralelo, Sheinbaum subrayó el interés de empresas japonesas por ampliar su presencia en el país. Actualmente, más de 1,600 compañías de origen japonés operan en México, generando alrededor de 350 mil empleos directos, según datos compartidos por la mandataria.
Ambas partes coincidieron en la necesidad de fortalecer la relación estratégica bilateral, por lo que acordaron dar seguimiento a los acuerdos a través de los canales diplomáticos, particularmente mediante las cancillerías. Por el momento, no se contempla una reunión presencial entre las líderes, aunque se mantendrá el diálogo en curso.






















