Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 8 de mayo de 2026.- El calendario escolar en Yucatán sufrirá un giro drástico este verano.
Ante el impacto de las altas temperaturas que afectan a la región y la logística que demanda la próxima Copa Mundial de Futbol, el Gobierno del Estado y la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (Segey) confirmaron un adelanto en el fin de cursos.
Con esta medida, informó la dependencia, se busca proteger la salud de los estudiantes y ajustar los tiempos al evento deportivo internacional.
Las aulas de educación básica y media superior cerrarán oficialmente el próximo 5 de junio.
La Segey indicó que la reestructuración, avalada en consenso con la autoridad federal, desplaza las actividades administrativas y de formación docente hacia la segunda semana de junio.
¿Cómo queda el calendario?
El último Consejo Técnico Escolar está programado para el 8 de junio, mientras que el cierre definitivo de expedientes y trámites administrativos culminará el día 12 del mismo mes.
Este movimiento, afirmó la dependencia, garantiza que tanto alumnos como docentes eviten la exposición prolongada al clima extremo durante las semanas de mayor intensidad térmica en la entidad.
Tras el receso veraniego, el personal académico deberá reincorporarse el 10 de agosto para iniciar las jornadas intensivas de planeación.
No obstante, el regreso general de los alumnos a las aulas no será inmediato, ya que se dispuso un periodo especial de dos semanas, del 17 al 28 de agosto, dedicado exclusivamente al fortalecimiento de aprendizajes.
Este bloque, explicó la autoridad educativa, servirá para nivelar conocimientos y preparar el terreno antes del arranque oficial del nuevo periodo lectivo.
El ciclo escolar 2026-2027 comenzará formalmente el 31 de agosto, marcando un retorno uniforme para todas las escuelas públicas y privadas del sistema estatal.
Las autoridades educativas destacaron que estos cambios son excepcionales y obedecen a un esfuerzo de flexibilidad ante factores externos de gran impacto, agradeciendo la disposición de padres de familia y docentes para adaptar la enseñanza a las condiciones climáticas y sociales que atraviesa Yucatán.






















