Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 18 de mayo de 2026.— El Poder Judicial del Estado decidió aplicar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) al tradicional bono del Día de las Madres, medida que encendió las alarmas dentro del Sindicato Progresista ante el temor de que esta práctica se convierta en la nueva norma para el resto de las prestaciones del año.
La secretaria general del sindicato, Luisa Inés Martín Puc, calificó la retención de impuestos como un golpe inesperado y desproporcionado que afecta directamente la economía de las madres trabajadoras del Poder Judicial.
Según explicó, las administraciones anteriores protegían este tipo de estímulos bajo la figura de previsión social, absorbiendo los costos administrativos para entregar los apoyos íntegros a las empleadas.
Golpe económico
El malestar sindical escaló rápidamente hasta el pleno del Tribunal Superior de Justicia mediante un oficio formal en el que se exige detener el gravamen y reembolsar el dinero retenido.
De acuerdo con Martín Puc, el impacto en los bolsillos fue considerable, ya que las trabajadoras que esperaban recibir el monto completo de 965.50 pesos terminaron cobrando entre 738 y 750 pesos, reducción que afecta principalmente a quienes perciben los salarios más bajos dentro del organigrama judicial.
La controversia también adquirió un tinte político y de contradicción discursiva, según la postura del sindicato.
Martín Puc señaló directamente a la gestión de la magistrada presidenta Erika Torres López y a los nuevos integrantes del pleno, recordando que llegaron al cargo bajo el respaldo del voto popular.
Para la representación gremial, resulta contradictorio que los juzgadores que prometieron cercanía y empatía con la clase trabajadora avalen ahora una medida que impacta negativamente la economía de las familias.
Por el momento, la presión ejercida por el Sindicato Progresista logró que los magistrados congelaran una postura definitiva durante la sesión del pasado 14 de mayo, acordando turnar el análisis del conflicto al Área Jurídica y a la Unidad de Administración.
Mientras se espera un dictamen final, Luisa Martín advirtió que la base trabajadora permanece atenta, pues la resolución no solo definirá el destino del dinero retenido a las madres, sino que también sentará un precedente para futuros bonos del Día del Padre y estímulos por onomásticos.






















