BOCA DEL RÍO, VER., a 20 de mayo de 2026.– Lo que comenzó como un proyecto para rescatar uno de los estadios más emblemáticos del país terminó convertido en un caso rodeado de cuestionamientos financieros y políticos. La remodelación del estadio Luis “Pirata” Fuente, impulsada durante el gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, pasó de un presupuesto estimado de 500 millones de pesos a una cifra que ya ronda los mil 600 millones de pesos.
Una obra emblemática cuestionada
Los trabajos de remodelación arrancaron en 2022, como parte de la estrategia estatal para modernizar la infraestructura deportiva de Veracruz y abrir la puerta al regreso del futbol profesional al puerto. El proyecto fue promovido como una de las obras prioritarias del entonces gobierno estatal.
Sin embargo, conforme avanzaron los trabajos comenzaron a surgir reportes sobre modificaciones presupuestales y contratos adicionales que elevaron considerablemente el costo original de la obra. La situación encendió críticas entre opositores y especialistas en transparencia.
Detectan presunto daño patrimonial
Una investigación difundida por TV Azteca reveló presuntas irregularidades en el manejo de los recursos destinados al estadio, además de posibles beneficios a empresarios relacionados políticamente con Morena en Veracruz. El reportaje también expuso inconsistencias administrativas y pagos observados durante el proceso de construcción.
Posteriormente, auditorías realizadas por el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz identificaron un presunto daño patrimonial superior a los 160 millones de pesos, derivado de observaciones sobre el uso de recursos públicos y procedimientos financieros vinculados a la remodelación.
Crece presión por aclarar gastos
El incremento del costo de la obra ha generado presión para que las autoridades aclaren el destino del dinero invertido y transparenten los contratos relacionados con el proyecto. Mientras continúan las revisiones oficiales, el estadio Luis “Pirata” Fuente se mantiene en el centro de la controversia por convertirse en una de las obras públicas más costosas y cuestionadas de los últimos años en Veracruz.






















