Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 1 de junio de 2026.– La carrera por salvar la Selva Maya, uno de los pulmones más importantes del continente, abrió un frente crucial en tierras yucatecas con la instalación del Comité Técnico Estatal del proyecto Biomas Forestales Críticos de Mesoamérica.
Esta iniciativa coloca a Yucatán a la vanguardia de una estrategia internacional que busca frenar el deterioro ambiental y, al mismo tiempo, fortalecer la economía de las comunidades locales.
Este organismo se integró con la participación de científicos, activistas, funcionarios de los tres niveles de gobierno y representantes comunitarios, quienes trazaron una ruta de acción para proteger los bosques primarios y las zonas con mayor biodiversidad del estado.
La titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), Neyra Concepción Silva Rosado, indicó que este plan ambiental cuenta con el respaldo de una sólida arquitectura financiera y operativa internacional.

Para su implementación, explicó, contará con recursos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, bajo la aplicación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, así como la ejecución en campo de Pronatura Península de Yucatán y el Instituto Global para el Crecimiento Verde.
La funcionaria señaló que el proyecto trabajará directamente en los territorios que más lo necesitan para mantener en buen estado los ecosistemas forestales y las áreas mejor conservadas de la selva.
Agenda integral
Entre los puntos prioritarios de la agenda destacó la Reserva Estatal Biocultural del Puuc, considerada un bastión de biodiversidad amenazado por el avance de actividades agropecuarias intensivas.
Las acciones se concentrarán en la zona forestal-milpera, hogar de la milpa maya, un sistema agrícola ancestral reconocido internacionalmente como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial, gracias a su equilibrio entre la producción de alimentos y la conservación de la naturaleza.
“Debido a que la Selva Maya no entiende de fronteras políticas, este esfuerzo en Yucatán se interconecta de forma directa con corredores biológicos que cruzan por Guatemala, Belice y Panamá”, señaló.
La meta final es crear una red de resiliencia climática en toda la región mesoamericana, compartiendo datos satelitales, herramientas técnicas y esquemas de financiamiento verde.
Silva Rosado destacó que con la formalización de este Comité Técnico inició una etapa de vigilancia ciudadana y transparencia, donde cada peso invertido y cada hectárea restaurada deberán responder a criterios de justicia social, garantizando que las comunidades indígenas y locales sean las principales beneficiarias de este modelo de desarrollo sostenible.














