DEBEL, Libano, a 20 de abril de 2026.- Un soldado del ejército de Israel fue captado destruyendo con un hacha una imagen de Cristo crucificado en el sur de Líbano, hecho que provocó una fuerte reacción internacional tras difundirse en redes sociales. La escena ocurrió en la localidad cristiana de Debel, donde la figura religiosa formaba parte de un pequeño santuario familiar.
La fotografía, difundida inicialmente por un periodista palestino, muestra al militar golpeando la figura hasta derribarla, lo que fue interpretado como un acto de profanación religiosa. El impacto mediático creció debido al simbolismo cristiano del objeto destruido, generando condenas en distintos sectores y comunidades religiosas.
Postura de las autoridades del Líbano
Autoridades locales de la comunidad afectada calificaron el hecho como una “grave profanación de símbolos sagrados”, en un contexto de tensión militar en la región. Líderes comunitarios señalaron que este tipo de actos agrava la crisis humanitaria y religiosa en el sur del país, donde aún permanecen civiles pese a la presencia de tropas extranjeras.
El gobierno de Israel, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, condenó públicamente lo ocurrido y lo calificó como un acto inaceptable. Además, el ejército israelí confirmó la autenticidad de la imagen y anunció que el caso será investigado, con posibles medidas disciplinarias contra el responsable.
Disculpas oficiales a la comunidad cristiana
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ofreció disculpas a los cristianos afectados, reiterando el respeto del Estado de Israel hacia todas las religiones. Paralelamente, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que trabajan para restaurar la imagen dañada y colaborar con la comunidad local.
El incidente se suma a otros señalamientos sobre daños a sitios religiosos durante operaciones militares en la región. Analistas consideran que este tipo de hechos incrementa la presión internacional sobre Israel, especialmente en zonas con presencia de minorías cristianas en Líbano.
Impacto internacional y sensibilidad religiosa
La destrucción de la imagen de Cristo ha sido interpretada como un episodio de alto impacto simbólico, que trasciende el conflicto militar y toca fibras religiosas a nivel global. La difusión masiva del hecho refuerza el escrutinio internacional sobre la conducta de tropas en zonas de guerra.






















