ZINACANTÁN, Chis., a 11 de junio de 2026.- Lo que comenzó como una búsqueda internacional de una madre estadounidense y sus siete hijos terminó convertido en una investigación por feminicidio que hoy involucra a autoridades de México y Estados Unidos.
La Fiscalía General del Estado de Chiapas confirmó la detención de Joseph “N”, pareja de Makala Pendley y principal sospechoso del asesinato de la mujer originaria de Indianápolis, Indiana, cuyo cuerpo fue localizado el pasado 8 de junio en el municipio de Zinacantán.
De acuerdo con el fiscal general Jorge Luis Llaven Abarca, la investigación se inició tras el hallazgo del cuerpo de una mujer en el paraje El Ambó Bajo. Posteriormente, con apoyo de familiares y de la Embajada de Estados Unidos, la víctima fue identificada como Makala Pendley.
Las diligencias periciales determinaron que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico provocado por heridas ocasionadas con un arma corto contundente. Además, los especialistas documentaron diversas lesiones en distintas partes del cuerpo.
Una búsqueda que cruzó fronteras
El caso ya había llamado la atención de autoridades estadounidenses meses antes. De acuerdo con información difundida por organismos de búsqueda de menores en Estados Unidos, desde febrero de 2026 existía una alerta relacionada con los siete hijos de Makala, cuyas edades oscilan entre uno y doce años.
La Fiscalía de Chiapas confirmó la existencia de la orden de búsqueda relacionada con los menores y la hoy víctima emitida por autoridades de Indianápolis.
Asimismo, existen antecedentes públicos de que la propia Makala denunció en Yucatán la desaparición temporal de los menores durante 2025. En aquel momento las autoridades mexicanas lograron localizarlos y poner fin a la búsqueda.
El cateo donde encontraron a los niños
Como parte de las investigaciones, agentes ministeriales realizaron un cateo en una vivienda ubicada en el barrio de Fátima, en San Cristóbal de Las Casas.
En el inmueble fueron localizados los siete hijos de Makala, quienes quedaron bajo resguardo de las autoridades mientras continúan las gestiones con la Embajada de Estados Unidos para que familiares puedan hacerse cargo de ellos. Los menores fueron reportados por la Fiscalía como sanos y salvos.
Tras el operativo, algunos medios locales y nacionales comenzaron a referirse al inmueble como la llamada “casa del horror”, una denominación periodística derivada de la relevancia que adquirió el lugar dentro de la investigación. Sin embargo, hasta el momento la Fiscalía no ha informado oficialmente que en la vivienda se hubieran cometido delitos distintos al feminicidio que actualmente se investiga.
Pedirán hasta 100 años de prisión
La Fiscalía también reveló que Joseph “N” cuenta con antecedentes penales y una orden de arresto vigente en Alaska, Estados Unidos, además de registros por diversos delitos en ese país.
El detenido permanece a disposición del Ministerio Público mientras continúan las investigaciones para robustecer la carpeta y acreditar plenamente su responsabilidad penal.
Jorge Luis Llaven Abarca adelantó que el Ministerio Público solicitará la pena máxima contemplada por la legislación estatal.
“Pediremos la pena máxima de cien años para este feminicida”, afirmó el fiscal.
Mientras tanto, las autoridades mantienen la coordinación con instancias estadounidenses para garantizar la protección de los siete menores y avanzar en el esclarecimiento de un caso que ha generado atención en ambos lados de la frontera.






















