Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 05 de mayo de 2026.– El crecimiento acelerado de la mancha urbana y la falta de inversión en infraestructura eléctrica han colocado al comercio local en una situación crítica, ante un suministro energético insuficiente que ya no responde a la demanda del estado.
Lo que antes eran fallas aisladas se ha convertido en una crisis estructural, que amenaza con afectar el patrimonio de miles de microempresarios yucatecos, quienes operan bajo la incertidumbre de un sistema eléctrico saturado.
La Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope) llamó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a dejar atrás medidas paliativas y ejecutar una modernización profunda de la red.
¿Qué es lo que ha pasado?
El presidente del organismo advirtió que la actual infraestructura eléctrica resulta obsoleta frente al fenómeno de la gentrificación y el crecimiento poblacional, que han incrementado la presión sobre el sistema.
La llegada de nuevos residentes y desarrollos inmobiliarios ha elevado la demanda energética, dejando a los negocios de barrio como el sector más vulnerable.
Para los pequeños comerciantes, la falta de electricidad representa más que una interrupción: es un golpe financiero directo, ya que muchos carecen de plantas generadoras o sistemas alternativos.
Los más afectados son los giros con productos perecederos, donde la falta de refrigeración en medio de las altas temperaturas provoca pérdidas inmediatas de mercancía como carnes, lácteos y bebidas.
El dirigente calificó como alarmante la desprotección del sector, debido a que muchos comerciantes deben absorber el costo total de las mermas, sin respaldo de proveedores.
Advirtió que, de no concretarse una inversión acorde al crecimiento del estado, el riesgo de un colapso económico en el comercio local es cada vez más real.






















