MÉRIDA, Yuc., 28 de mayo de 2026.- Una extensa nube de polvo proveniente del desierto del Sahara comenzará a cubrir Yucatán durante los próximos días, fenómeno que ocasionará ambiente más seco, aumento en las temperaturas y menor probabilidad de lluvias en gran parte del estado, de acuerdo con reportes meteorológicos actualizados para la Península.
Especialistas indicaron que las mayores concentraciones de polvo sahariano se registrarán entre el viernes 29 de mayo y el lunes 1 de junio, periodo en el que municipios como Mérida, Progreso, Valladolid, Tizimín y Tekax podrían experimentar cielos con apariencia grisácea, mayor radiación solar y sensaciones térmicas más elevadas durante la tarde.
Fenómeno frenará lluvias
Meteorólogos explicaron que el aire seco asociado al polvo del Sahara inhibe el desarrollo de nubosidad y tormentas, situación que reducirá considerablemente las precipitaciones sobre Yucatán. Esta condición también favorecerá jornadas más calurosas y bochornosas, justo cuando la región atraviesa una etapa de altas temperaturas previo al fortalecimiento de las lluvias de temporada.
Autoridades sanitarias alertaron que las partículas suspendidas pueden generar irritación en ojos, nariz y garganta, además de agravar padecimientos respiratorios como asma, bronquitis y alergias. Niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades pulmonares forman parte de los grupos con mayor riesgo durante los días de mayor concentración.
Protección Civil emite recomendaciones
Ante la llegada de la nube africana, Protección Civil recomendó evitar actividades físicas prolongadas bajo el sol y reducir la exposición al aire libre en horas de mayor calor. También pidió mantenerse hidratados, utilizar cubrebocas si existen molestias respiratorias y cerrar puertas y ventanas para disminuir el ingreso de polvo a viviendas y oficinas.
Especialistas recordaron que Yucatán es una de las regiones de México que con mayor frecuencia resiente los efectos del polvo del Sahara, debido a las corrientes atmosféricas que transportan partículas desde África hacia el Caribe y el Golfo de México. Los efectos de esta nube podrían comenzar a disminuir gradualmente a partir del martes 2 de junio.






















