Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 13 de mayo de 2026.- El implacable sol de la Península no da tregua y la necesidad de refrescar los planteles escolares se convirtió en una prioridad que choca de frente con la realidad técnica del estado.
El secretario de Educación, Juan Balam Várguez, puso sobre la mesa la magnitud de este desafío para el estado en materia educativa y de infraestructura.
Puntualizó que la transición hacia escuelas climatizadas requiere más que un proceso administrativo simple, pues se considera una reingeniería profunda que el gobierno estatal debe afrontar con cautela.
La urgencia, anotó, no es menor si se consideran los niveles de temperatura que azotan a Yucatán, los registros oscilan habitualmente entre los 38°C y los 42°C, y una humedad que empuja la sensación térmica por encima de los 50°C, el entorno educativo se vuelve hostil para el aprendizaje.
Según lo expuesto por el secretario de Educación, estas condiciones generan una presión constante de las comunidades escolares que buscan alivio ante un calor que se extiende por más de ocho meses al año.
El titular de la Segey explicó que el principal freno no es la adquisición de los equipos, sino la capacidad de las escuelas para alimentarlos.
La mayoría de los edificios escolares, indicó, fueron diseñados para una carga eléctrica básica de iluminación y ventilación simple, instalar sistemas de aire acondicionado sin actualizar transformadores y cableado interno representaría un riesgo de colapso energético, un punto en el que el secretario de Educación pide valorar las expectativas de inmediatez.
A la limitación técnica se añade la sostenibilidad financiera, debido a que el costo operativo de mantener encendidas las unidades de refrigeración de manera constante representa un gasto público significativo, recalcó.
El reto, consideró, consiste en encontrar un equilibrio entre el bienestar térmico de los alumnos y la viabilidad presupuestal del estado.
Bajo este panorama, la climatización total de las aulas en Yucatán se perfila como un proyecto de largo aliento.
El secretario de Educación señaló, en este tema la seguridad de las instalaciones y la responsabilidad financiera seguirán siendo los ejes que determinen el ritmo de esta transformación en las escuelas yucatecas.






















