Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., a 13 de mayo de 2026.– El consumo de drogas sintéticas en Yucatán alcanzó niveles de preocupación luego de que una menor de apenas 9 años, originaria de Tekax, requiriera atención especializada tras consumir metanfetamina conocida como “cristal”, situación que encendió alertas entre especialistas y organizaciones civiles.
El director del centro de rehabilitación “Gladiadores” de la Fraternidad de la Luz, Gonzalo Barbas, advirtió que este caso refleja una problemática cada vez más visible en el estado y alertó sobre la posible circulación de sustancias adulteradas con fentanilo.
Según explicó, la mezcla de metanfetaminas con opioides sintéticos busca generar una dependencia más rápida y agresiva, acelerando el deterioro físico y mental, especialmente entre jóvenes y sectores vulnerables.
El especialista consideró que la situación exhibe las limitaciones de las actuales políticas públicas de prevención, ya que los centros de rehabilitación privados y organizaciones civiles continúan absorbiendo gran parte de la atención a personas con adicciones.
De acuerdo con el análisis realizado por el centro “Gladiadores”, el aumento en el consumo está relacionado con factores como la desintegración familiar, la precariedad económica, la violencia y la falta de atención a la salud mental.
Barbas señaló que uno de los efectos más visibles de esta crisis es el incremento de personas en situación de calle en Mérida y municipios cercanos, fenómeno ligado a la pérdida de vínculos familiares y recursos económicos derivados de las adicciones.
El especialista advirtió que el avance de las sustancias sintéticas ya representa un reto urgente no solo en materia de salud pública, sino también para la integración social y la seguridad en Yucatán.






















