Por Staff
MÉRIDA, Yuc, a 10 de junio de 2026.- La reciente detención del exfuncionario del Ayuntamiento de Tulum, Lorenzo Miranda, fue interpretada por integrantes del movimiento “Construyendo el Segundo Piso de la Transformación” como una acción con claros tintes políticos y un mensaje dirigido al grupo encabezado por Rafael Marín Mollinedo, uno de los fundadores de Morena y una de las figuras con mayor presencia en Quintana Roo.
Miranda, quien recientemente asumió la coordinación del movimiento en Tulum, había intensificado en los últimos meses las tareas de organización territorial y promoción del proyecto de Marín en uno de los municipios con mayor peso político y económico del estado.
Su detención, derivada de una denuncia por presunta violencia contra una mujer, se produjo en medio de un escenario de creciente efervescencia política, donde distintos grupos al interior de Morena han comenzado a mover sus piezas con miras a la sucesión gubernamental de 2027.
Recibieron amenazas
Personas cercanas al exfuncionario aseguran que Lorenzo Miranda había recibido advertencias por sumarse al proyecto político de Marín Mollinedo y sostienen que el procedimiento en su contra no puede entenderse al margen de las disputas que se viven actualmente dentro del movimiento guinda.
Incluso, simpatizantes del exdelegado de Bienestar en Yucatán consideran que la detención constituye un intento por frenar el crecimiento de una estructura política que en los últimos meses había ganado presencia en diversos municipios de Quintana Roo.
Aunque la Fiscalía General del Estado sostiene que se trata de una investigación derivada de una denuncia formal y niega cualquier motivación distinta a la aplicación de la ley, entre los seguidores de Marín Mollinedo prevalece la percepción de que el caso tiene una carga política y forma parte de una lucha anticipada por el control del estado.
La polémica se produce cuando aún faltan dos años para la renovación de la gubernatura, pero con una contienda interna en Morena que, para muchos actores, ya comenzó.
En ese contexto, la detención de Lorenzo Miranda ha dejado de ser vista únicamente como un asunto judicial y se ha convertido en un episodio que exhibe las tensiones y la disputa por el poder que se libra al interior del partido gobernante en Quintana Roo.






















